Crean en Málaga una nueva variedad que permitirá tener chirimoyas todo el año

La fruta se podrá producir en primavera y estará a disposición de los agricultores y viveros de la provincia de manera inminente

AGUSTÍN PELÁEZ APELAEZ@DIARIOSUR.ESVÉLEZ-MÁLAGA.
La creación de una nueva variedad permitirá producir chirimoyas en primavera. ::                             SUR/
La creación de una nueva variedad permitirá producir chirimoyas en primavera. :: SUR

Los productores de la Costa Tropical granadina y la Axarquía malagueña dedicados al cultivo del chirimoyo están de suerte. Tras más de una década de investigación, el Instituto Mixto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora de Algarrobo, dependiente de Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Málaga (UMA), ha conseguido lo que parecía imposible: crear una nueva variedad de chirimoyo con una gran calidad de fruta que produce en primavera.

En Málaga y Granada la variedad más extendida es la denominada 'Fino de Jete', que tiene entre los meses de septiembre y diciembre su periodo de recolección, la razón por la cual la nueva variedad se presenta como una alternativa para los productores de este cultivo, toda vez que en la actualidad existe una concentración excesiva de la oferta desde primeros de octubre a finales de noviembre, factor que incide en la caída de los precios.

Disponer de una nueva variedad que permita colocar fruta en óptimas condiciones para el mercado en primavera otorga, a priori, un valor añadido a las chirimoyas que se produzcan en esta época del año, puesto que el 95% de las plantaciones que se extienden actualmente por las provincias de Málaga y Granada, que es donde se concentra la producción en Europa, están dedicadas al 'Fino de Jete'.

La Mayora

La nueva variedad de chirimoyo es fruto del trabajo de los investigadores de la Estación Experimental 'La Mayora, que cuenta con el mayor banco en el mundo de germoplasma de este árbol. El banco tiene contabilizadas más de 300 tipos de chirimoyo, recogidos todas ellos en las zonas originarias, en el sur y centro de América.

Desde la década de los 90 del siglo XX, La Mayora no ha dejado de trabajar para conseguir producciones de buena calidad y sin defectos para mejorar el precio del producto y la estabilidad de los mercados.

«Mediante técnicas de cultivo se puede conseguir que la floración se retrase y la fruta madure en primavera, de modo que la fruta pasa el invierno en el árbol y madura en primavera, en marzo o abril, lo cual es muy útil porque el agricultor puede producir chirimoyas más tiempo. Lo que sucede es que la calidad de la fruta de 'Fino de Jete' no es tan buena como es la de otoño. Sin embargo, la nueva variedad que hemos conseguido es muy buena en primavera», señala el profesor de investigación de la Estación de La Mayora, Iñaki Hormaza.

Pendiente únicamente de su registro por parte del CSIC, la nueva variedad, que produce frutos con una tonalidad más verde, de piel algo más gruesa y lo que es más importante, con una calidad de azúcares superior al 'Fino de Jete' que se puede producir en primavera, podría estar en el mercado de manera inminente.

Fruta de gran calidad

«Estamos hablando de una fruta de mayor calidad que la actual», señala Hormaza, que está convencido de que será bastante bien acogida por los productores.

La búsqueda de nuevas variedades de chirimoyo ha dado como resultado la obtención de otras, aunque no tan interesantes como la que se está a punto de registrar por el CSIC, que está inmerso desde el año 2000 en otro proyecto no menos interesante que tiene la finalidad de obtener chirimoyas sin huesos, un objetivo que no parece estar demasiado lejano.