Emprendedora a la caza de piojos

Belén Rozas aplica un tratamiento libre de productos químicos gracias a una técnica importada de Estados Unidos Abre en Málaga el primer centro especializado en eliminar estos insectos en una sesión

NOEMI R. NAVAS NRODRIGUEZ@DIARIOSUR.ESM ÁLAGA.
Belén Rozas limpia el cabello de una clienta con el aspirador en el paso inicial del tratamiento.:: Álvaro López/
Belén Rozas limpia el cabello de una clienta con el aspirador en el paso inicial del tratamiento.:: Álvaro López

En los tiempos que corren pocas personas saben al cien por cien qué trabajo acabarán desempeñando en el futuro. La crisis ha empujado a muchos desempleados a emprender en negocios que poco o nada tienen que ver con su formación académica. Y si antes la hostelería o el comercio minorista eran la salida habitual para probar suerte como empresario, ahora suenan con fuerza ideas innovadoras que buscan hacerse hueco en el mercado. Este es el caso de Belén Rozas, una joven que ha abierto el primer centro especializado de Málaga en erradicar los piojos de forma natural aplicando una técnica importada de Estados Unidos.

«Piokitos surge por casualidad, a raíz de leer un artículo divulgativo donde se explicaban que los piojos no tienen nada que ver con la higiene corporal ni con el entorno y que afectan tanto a niños como a adultos», explica Rozas, que a partir de esa lectura comenzó a interesarse por otros establecimientos abiertos similares.

Licenciada en Economía, siempre ha estado vinculada a una compañía de instalaciones eléctricas disuelta el año pasado por impagos. Sin embargo, la falta de experiencia en su nueva andadura le sirvió de estímulo. «Soy una persona muy inquieta así que tras informarme bien sobre este tipo de centros y el éxito que estaban cuajando no me lo pensé dos veces. Capitalicé el paro y me puse manos a la obra», afirma.

Con un local en propiedad, el primer paso fue realizar un curso de formación en la materia y conocer de cerca el instrumental de trabajo, importado de Estados Unidos, al igual que la técnica empleada para la eliminación tanto de los insectos como de las liendres (huevos). «La ventaja del tratamiento es que no usa ningún producto químico sobre el cabello a diferencia de otros pediculicidas que contienen componentes tóxicos para el organismo», aclara. Tanto los suavizantes como las locciones utilizadas en el proceso -como el árbol de té actúan como repelente.

Lo primero es separar el pelo en varios mechones para limpiarlo con un aspirador que elimina los piojos más grandes y, después, se humedece antes de pasar una lendrera por cada separación. Por último, se supervisa toda la cabeza con una lente de aumento. El proceso dura una hora y media dependiendo del grado de infección.

Rozas asegura que en una sola sesión desaparecen el 90 por ciento de los piojos y que esta técnica sirve para desinfectar pero no inmuniza el cabello, una tarea prácticamente imposible. Y es que los piojos viven exclusivamente en el pelo de las personas y se alimentan de la sangre. No saltan, vuelan, ni caminar por otras superficies, se contagian exclusivamente por contacto. «La eficacia de una sesión es muy alta, pero no existe nada inmune a las liendres», advierte.

La propietaria del local argumenta que existen muchos mitos en torno a estas infecciones, motivando que algunos padres decidan actuar por su cuenta al estar mal visto o asociado a una higiene abandonada. «Hay recelo a decirlo. Es una tarea paciente y constante que agota a padres e hijos y si no se hace bien el problema puede ir a peor, ya que un piojo puede poner hasta 150 huevos en los cinco días de su etapa reproductiva», recalca.

Rozas destaca que hasta el momento los resultados han sido satisfactorios y han sido bastantes las madres que han visitado Piokito desde su apertura a principios de enero. «Es un problema al que tarde o temprano se enfrentan las familias», insiste. La empresa ofrece la posibilidad de desplazarse a los colegios y domicilios para realizar los tratamientos y revisiones.

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