«Hay Carolina Navarro para rato; mi cuerpo y mi mente me piden seguir»

«Mi objetivo este año es seguir como número uno, algo que será complicado, pero empezaré con muchas ganas» Carolina Navarro Mejor jugadora del mundo de pádel

JUAN ANTONIO MORGADOMÁLAGA.
Carolina Navarro, ayer en Muelle Uno. ::
 Álvaro Cabrera/
Carolina Navarro, ayer en Muelle Uno. :: Álvaro Cabrera

Su condición de mejor jugadora de pádel del mundo no la relaja en absoluto cara a plantearse nuevas metas en 2013. A pesar de que acabó 2012 como número uno por novena vez, Carolina Navarro mantiene en alerta su ambición mientras disfruta de unos días en Málaga junto a sus padres, a los que apenas ve al estar afincada en Madrid y viajar constantemente para disputar los distintos torneos. Igualmente, aprovecha estos días de vacaciones para acompañar a sus sobrinos, a los que le gustaría dedicar más tiempo. La palista malagueña es la más pequeña de cuatro hermanos, un hombre y tres mujeres.

-Supongo que lo tendrá difícil para marcarse objetivos, ya que está en la cúspide del pádel mundial. ¿Qué le queda por conseguir?

-Siempre hay objetivos. Uno de ellos este año es mantener el número uno, algo que será complicado, por mucho que la anterior fuera mi mejor temporada. Tengo muchas ganas de empezar en un circuito nuevo, porque cambian algunas parejas, aunque yo sigo con Ceci (Cecilia Reiter). Yo siempre tengo una gran motivación. No dejo de plantearme nuevos retos, por lo que afronto la temporada con mucha intensidad, como siempre.

-¿Hay disputas entre las jugadoras por formar pareja con usted o no lo intentan siquiera?

-Es difícil que Ceci y yo nos separemos. Llevamos un tiempo juntas, nos compenetramos muy bien y no creo que nadie se plantee intentarlo siquiera. Somos una pareja firme.

-Supongo que continuamente le preguntarán por la proximidad o lejanía de la fecha de su retirada, pero parece una pregunta obligada después de tantos años al máximo nivel.

-La verdad es que me encuentro físicamente muy bien. No me molesta que se me pregunte por eso, porque con 36 años en otros deportes hay mucha gente retirada. Incluso en el tenis, por citar un deporte parecido al pádel, hay muchos jugadores y jugadores que lo dejan antes de los treinta. Ahora mismo mi cuerpo me permite seguir jugando al nivel que quiero y mi mente me lo pide. Hay Carolina Navarro para rato. La vida del jugador del pádel es muy larga.

-¿Cuál es la clave para mantenerse en primera línea tantos años?

-Este asunto depende de la persona. Otras jugadoras y jugadores están machacados a mi edad. Yo no hago nada especial, pero es muy importante que disfrutes con lo que haces, y en mi caso así ocurre. Me cuido mucho, pero tampoco estoy todo el día en el gimnasio. Voy al 'fisio' y vigilo mi alimentación. Esa es la clave. También me gusta mucho entrenarme y competir.

-Pero no me negará que la rutina podría llevarla por otros derroteros y, sin embargo, usted nunca desfallece.

-Claro, no siempre estás en la misma disposición. A veces me resulta duro entrenarme, no siempre es fácil, pero cuando eso me ocurre pienso en que soy una privilegiada por trabajar en lo que me gusta. Y recalco lo de trabajar, porque yo me planteo el pádel como un trabajo. Es cierto que tiene un componente de ocio, pero entrenarse cuatro horas al día es duro, aunque se hace más liviano cuando te gusta tanto como a mí.

-¿Cuántos días está fuera de casa al cabo del año?

-Hay una matización en esto, y es que vivir en Madrid, concretamente en Majadahonda, y estar fuera de Málaga para mí ya es duro. De viernes a domingo siempre estoy fuera de mi domicilio. No paro de viajar para disputar torneos o acudir a eventos o a 'clinics'. Fuera de Málaga estoy unos trescientos días.

-Me da la impresión de que a usted no le afecta mucho la crisis.

-Bueno, la verdad es que he tenido suerte con mis patrocinadores, ya que incluso he aumentado el número de ellos, por lo que debo estarles muy agradecida. En estos tiempos que corren tiene su mérito que estén conmigo al pie del cañón. Sentir ese respaldo es muy bueno para mí, es otro motivo para seguir adelante y no bajar la guardia en ningún momento. Otra cosa son los torneos, cuyo número ha disminuido a causa de la crisis, pero los jugadores no podemos hacer nada ante eso.

-El pádel necesitaría un impulso a alto nivel, porque los aficionados a este deporte son muy numerosos, pero las licencias no se corresponden con esa cifra, ¿no cree?

-En España hay tres millones de practicantes de pádel, pero las licencias son treinta mil. Es verdad que son pocas. Hay escasa difusión a nivel profesional y creo que los medios de comunicación deberían hacerse más eco del pádel teniendo en cuenta la gran cantidad de gente que lo practica en plan 'amateur'.

-En ese futuro lejano de su retirada, ¿optará por ser entrenadora o estará vinculada al pádel de otra forma?

-No me lo he planteado muy a fondo, pero preferiría dedicarme a organizar eventos antes que a entrenar. Ya estoy en ello incluso, y me atrae impulsar torneos y 'clinics', o una escuela de alta competición, por ejemplo, antes que otra cosa. Pero está claro que seguiré vinculada al pádel, que ha sido mi vida y espero que lo siga siendo.

-¿Dónde guarda los innumerables trofeos ganados en su extensa carrera deportiva?

-La mayoría de ellos están en casa de mis padres. Yo tengo solo unos pocos.

-¿Qué opina del auge de las deportistas malagueñas en la actualidad, ya que a sus éxitos se añaden ahora los de la golfista Azahara Muñoz y la nadadora Duane Rocha, entre otras? Supongo que estará orgullosa de ello.

-La verdad es que se está fomentando mucho el deporte en los últimos años. Se están haciendo muchas instalaciones. Y eso repercute en el aumento de los deportistas y en los éxitos de estos. Me siento muy orgullosa de todos los éxitos de las deportistas que ha citado.

-Usted siempre ha presumido de malagueña y difunde la ciudad por todo el mundo.

-Me falta solo llevar una bandera puesta (risas). Presumo de ciudad y de equipo.

-Por cierto, usted se ha sumado al 'Manifiesto por el Málaga', que pide el levantamiento de la sanción de la UEFA. ¿Qué opina del castigo?

-Me fastidió mucho. No estoy de acuerdo, es injusta la sanción. Espero que rectifiquen, porque no es lógico que escojan al Málaga como cabeza de turco. El equipo tiene que estar el año que viene en la Liga de Campeones si se lo gana en el campo, y por ahora lo está haciendo.

-¿Tiene la espinita clavada de no ser olímpica o no le da importancia a eso?

-Claro que me gustaría haber participado en unos Juegos, pero sé que es imposible, porque el pádel necesita tener más fuerza y ser practicado al menos en 50 países con un determinado número de jugadores. Mi esperanza es que le den los Juegos de 2020 a Madrid y en esa cita sea deporte de exhibición.