El extranjero que vino para quedarse

El incremento de la superficie de cultivo lleva al sector a pronosticar que la producción se multiplicará por tres en sólo cuatro años La rentabilidad del mango extiende el cultivo de esta fruta por toda la comarca de la Axarquía

AGUSTÍN PELÁEZ APELAEZ@DIARIOSUR.ESVÉLEZ-MÁLAGA.
Trops, que ha comercializado la mitad de la cosecha de mangos, ha facturado 8,5 millones de euros. ::
                             SUR/
Trops, que ha comercializado la mitad de la cosecha de mangos, ha facturado 8,5 millones de euros. :: SUR

«Cuando hace 30 años empece a plantar las primera variedades, hubo agricultores que me tildaron de loco. Decían que qué me creía yo, que acaba de llegar de fuera. Sin embargo, localice una finca con un microclima excepcional, en la que nunca se producen heladas, y puse 40 variedades distintas de mango. Al final deseché 36 y me quedé con cuatro, de las ahora voy a desechar otra más». Así recuerda Eduardo Braun, uno de los pioneros en el cultivo de este producto en al Axarquía, los comienzos del mango, una fruta, que asegura, «no conocía nadie».

Según Braun, lo que le llevó a apostar por el mango fue el estar convencido de que se trataba de una fruta con mucho porvenir, sabrosa y conocida en Europa. «Costó mucho iniciar la comercialización. Al principio, tenía que mandar la fruta directamente a los consumidores», recuerda .

Actualmente, de las 40 hectáreas de superficie que tiene su finca, 25 las tiene dedicadas a la producción de mangos con un total de 24.000 árboles, que este año han producido unas 500.000 kilos. Su aspiración es alcanzar los 800.000 kilos con el mismos de plantas. «Hay árboles que en uno o dos años alcanzarán el tamaño necesario para empezar a producir», asegura este agricultor, cuya confianza en el mango es tal que se encuentra entre los pocos que se han atrevido a arrancar aguacates para plantar este otro producto.

«La razón es muy sencilla. Mientras una hectárea de aguacate puede producir de 5.000 a 10.000 kilos de fruta, la misma plantada de mango puede estar entre los 20.000 y 30.000 kilos, lo que lo hace mucho más rentable», explica Braun.

Cuestión de rentabilidad

«Es una cuestión de matemáticas», asegura. El precio medio de mango para el agricultor ha rondado esta campaña, en la que la producción se ha incrementado un 80% con relación al pasado año, el euro por kilo, mientras que el del aguacate se ha situado en torno a 1,50.

«La cuentas están claras. Estamos hablando de una facturación de 9.000 euros para 6.000 kilos el aguacate, por 20.000 euros por 20.000 kilos de mango, 35.000 si alcanza esta producción, por la misma superficie de cultivo», señala Braun.

Este agricultor de más de 80 años pone en el lado de la balanza del mango otro argumento a su favor: «necesita menos cuidados que el aguacate y además consume mucha menos agua. Los aguacates hay que podarlos cada dos por tres, porque es muy vegetativo. En cambio el mango, no. Yo voy a realizar las primeras podas a los 30 años», declara.

A pesar del éxito de esta fruta, tanto el Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora, organismo dependiente del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad de Málaga, como la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA), llevan tiempo hablando de la necesidad de diversificar las variedades que actualmente se cultivan. «El problema es que casi el 90 por ciento de las plantaciones son de la misma variedad, la Osteen, lo que significa que en plazo de tres semanas coincide el grueso de la producción. El mango es una fruta que hay que coger en su momento, No se puede aguantar en el árbol a la espera de mejores precios como el aguacate», declara el técnico de Asaja, Benjamín Fauli.

El profesor de investigación de la Mayora, Iñaki Hormaza, que es de la misma opinión, señala que el Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea lleva años estudiando otras variedades de calidad que permitirían alargar el periodo de recolección.

Para el gerente de Trops, que es la principal cooperativa comercializadora de mangos de España, Enrique Colilles, la fruta que se produce en la comarca de la Axarquía es muy demandada por el mercado europeo, al que va a parar el 70% de la producción.

«Nuestra calidad es muy buena, mucho mejor que la procedente de Brasil, que no tiene sabor. Lo único que tenemos que procurar es que los agricultores cosechen la fruta en su momento y no antes de tiempo», afirma Colilles, convencido de que el mango es un producto que vino para quedarse.