El Ateneo reconoce la veteranía y la solidaridad con sus medallas

El músico Manuel del Campo, los arquitectos César Olano y Carlos Verdú, Ángeles Malagueños de la noche y un proyecto educativo, premiados

ANA PÉREZ-BRYANMÁLAGA.
Foto de familia de los premiados con las Medallas del Ateneo.:: Álvaro Cabrera/
Foto de familia de los premiados con las Medallas del Ateneo.:: Álvaro Cabrera

A pesar de que muchos aún defiendan lo contrario, la cultura no es una isla que transita ajena a los acontecimientos que la rodean. Para bien o para mal, la crisis se ha cebado especialmente en los pilares que la sustentan y son ya muchas las instituciones que no solo han alzado la voz contra esta realidad, sino que buscan fórmulas para arrimar el hombro y llegara soluciones en pro del bien común. El Ateneo de Málaga es una de las referencias más claras de esta nueva forma de lucha desde la trinchera cultural, y ha escenificado su estrategia a través de sus tradicionales medallas. Para el colectivo que dirige Diego Rodríguez Vargas, la veteranía y la solidaridad han de ser dos de los motores de arranque para dejar atrás la crisis.

Los premios que anoche se entregaron en el transcurso de un solemne acto en la Sala María Cristina fueron la materialización de esta tesis que apuesta por dar la voz a tres perfiles que por su experiencia aún tienen mucho que aportar y a dos proyectos solidarios que contribuyen a hacer más llevadera esta travesía por el desierto. La actriz Virginia Muñoz, uno de los rostros de la joven compañía de teatro Caramala, aportó el imprescindible toque de frescura en su papel de maestra de ceremonia, en un acto que un año más contó con el respaldo en bloque de la comunidad cultural, social y política de Málaga.

Visiblemente agradecidos, los auténticos protagonistas de la velada: el profesor, concertista y crítico de SUR Manuel del Campo, los arquitectos César Olano y Carlos Verdú -cuyo premio recogió su hijo por encontrarse enfermo-, el proyecto educativo que se desarrolla en el Colegio Público Nuestra Señora de Gracia de la capital y la asociación Ángeles Malagueños de la Noche.

«Un entorno mejor»

La capacidad de haber contribuido con sus «dilatadas trayectorias profesionales» a la mejora de su entorno fue el rasgo que el Ateneo, en la persona de su presidente, destacó tanto en los urbanistas Olano y Verdú -«que colaboraron a la implantación de la modernidad en la ciudad»- como en el profesor Del Campo, que recogió la medalla visiblemente «emocionado». El músico recibía este reconocimiento por su condición de «figura clave» en la evolución musical de Málaga; y así lo agradecía el premiado, haciendo referencia a la tradición que atesora la ciudad en esta disciplina.

La entrega de las medallas al proyecto educativo en pleno corazón del barrio de La Victoria, «que demuestra que otra forma de enseñar es posible», y a la asociación Ángeles Malagueños de la Noche por su trabajo en favor de los más desfavorecidos se convirtió en otro de los momentos para el recuerdo, ya que ambas iniciativas -cada una en su ámbito- se han convertido por méritos propios en un buen espejo en el que mirarse.