Confusión y rechazo por parte de la mayoría de los alcaldes de la costa

AGUSTÍN PELÁEZMÁLAGA.

Desconocimiento, confusión y rechazo. Con estas palabras se resume la postura de la mayoría de los ayuntamientos costeros de la provincia ante el decreto ley aprobado por el Consejo de Gobierno que suspende cautelarmente las nuevas urbanizaciones en el litoral. «Es increíble que la Junta de Andalucía apruebe una normativa con una implicación tan directa en el litoral andaluz sin contar con los ayuntamientos costeros, tanto que ni uno sólo conoce su contenido», declaró ayer el alcalde de Vélez, Francisco Delgado. El mandatario veleño fue aún más lejos al pedir a su partido que reúna a los alcaldes del PP del litoral para acordar una postura común ante el decreto y analizar sus efectos sobre la costa de la provincia. «Esta es la respuesta de la Junta a la reforma de la Ley de Costas que va a realizar el Gobierno del PP y que va a facilitar la regularización de más de 10.000 viviendas», señaló.

Igualmente crítico se mostró el alcalde de Rincón de la Victoria, Francisco Salado, al asegurar que es un sinsentido y un ataque directo a la autonomía municipal y a los ayuntamientos de litoral. «La Junta no tiene unos criterios claros, va dando bandazos y tumbos, a salto de mata, aprobando cada poco nuevas leyes, que contradicen las anteriores. El PSOE es el responsable del urbanismo en la comunidad en los 30 últimos años y no puede venir ahora a paralizarlo todo. Esto solo crea incertidumbre, inseguridad jurídica y supone un freno al progreso de la comunidad en un momento de crisis económica y de dificultades», dijo.

Salado advirtió que se puede dar la paradoja de que, una vez que construida la franja litoral del municipio, en unos 200 metros en línea recta, ahora la segunda línea de playa no pueda desarrollarse, como es el caso de Torre de Benagalbón.

El alcalde de Mijas, Ángel Nozal, consideró por su parte que el decreto «acarreará problemas urbanísticos en lugares específicos». En cambio, el Ayuntamiento de Manilva aseguró que la medida les parece bien porque no contradice las líneas estratégicas marcadas por la Gerencia de Urbanismo. A la espera de un estudio más profundo, el Consistorio de Estepona espera que el decreto tenga en cuenta «el carácter turístico que tiene el litoral».