Gema del Pino abre su 'Cuaderno de viaje' en la galería Espacioennegro

El blanco y los elementos reciclados protagonizan un montaje donde el paisaje natural se filtra con el mundo interior de la autora

ANTONIO JAVIER LÓPEZ AJLOPEZ@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Gema del Pino posa junto a una de las composiciones de 'Cuaderno de viaje'. ::
                             ÁLVARO CABRERA/
Gema del Pino posa junto a una de las composiciones de 'Cuaderno de viaje'. :: ÁLVARO CABRERA

Una cuerda pelada sobre el lienzo blanco. Heredera quizá inconsciente de aquel povera de Kounellis o Tàpies. Un retal protagonista en 'Los restos del naufragio'. Un cuadro, un título, como resumen de todo el proyecto, de una exposición como un baile entre la mirada y la memoria. Y así, el 'Cuaderno de viaje' de Gema del Pino habla de una travesía exterior por paisajes de la Bretaña, Tarifa o Salamanca; pero también del tránsito interior que cada escenario ha dejado como un poso.

Un sedimento blanquecino, en el caso y en la paleta de Gema del Pino, que presenta hasta el día 24 en la galería Espacioennegro de la capital un conjunto de creaciones que combinan el óleo sobre lienzo con guiños al collage y un sugerente conjunto de esculturas en piedra acompañadas de troncos de olivo.

En ambos territorios cobra protagonismo el elemento natural, los materiales reciclados, como ese pedazo de madera tomado tras un incendio en Pinares de San Antón hace más de una década o los pigmentos naturales con los que Del Pino elabora sus pinturas.

«Toda la obra parte del blanco y toda se ha realizado a partir de elementos naturales», explica la autora, que cierra la primera ronda de exposiciones individuales de los componentes del colectivo. Un proyecto en el que Del Pino ofrece al espectador «vivencias de lo que va quedando en el inconsciente después de cada viaje». Una muestra «muy meditada, pero también muy libre», en palabras de la autora.

De este modo, el 'Cuaderno de viaje' desplegado por Gema del Pino en Espacioennegro va de las cometas de 'Volamos' inspiradas en la estampa de la playa tarifeña a 'El bosque encantado' nacido de su paso por la Bretaña francesa. Un paseo que merece una parada un poco más detenida en la pareja formada por las piezas 'De la tierra...' y '...al cielo'. «Se trata de una especie de yin y yang, de un proceso relacionado con el crecimiento personal», atisba Del Pino. Una dualidad que traslada al lienzo a través de las raíces que parecen hundirse en 'De la tierra...' que luego se convierten en ramas aéreas en '...al cielo'.

Grabados en piedra

Un discurso complementado con las esculturas compuestas por troncos de olivo y grabados sobre piedra. Una técnica, esta última, ideada por Francisco Aguilar -director del Taller Gravura- y aprendida por Gema del Pino en un curso realizado el pasado verano en el Centro de Arte Alfara de Salamanca.

'Profundidades' y la pareja titulada 'Escondido' cobran protagonismo en este apartado. Hojas de piedra y madera en el 'Cuaderno de viaje' que Gema del Pino abre en Espacioennegro como testimonio de una travesía también interior.