Málaga recibe ya las primeras indemnizaciones por la última riada

La cifra de afectados en la provincia se eleva a 1.062, mientras que el coste estimado de los desperfectos supera los 15 millones

JUAN CANOMÁLAGA.
Un vecino de Villanueva del Rosario retira el barro acumulado en la entrada de su casa tras la riada.:: Álvaro Cabrera/
Un vecino de Villanueva del Rosario retira el barro acumulado en la entrada de su casa tras la riada.:: Álvaro Cabrera

La mañana del 28 de septiembre, Málaga amaneció en alerta roja por fuertes lluvias. En apenas dos horas, el cielo descargó sobre algunos puntos de la provincia más de 230 litros por metro cuadrado. El Guadalhorce multiplicó doce veces su caudal y se desbordó. El río se transformó en una amalgama de agua, piedras, ramas de árboles y lodo que bajaba hacia el mar sin control, arrasando todo lo que encontraba a su paso. La tromba se llevó por delante viviendas, comercios y coches. Y también las vidas de tres malagueños.

Como las previsiones, el tópico marinero que augura la calma tras la tempestad ha vuelto a cumplirse y ahora queda recomponer el panorama desolador que dejó la riada. Aunque el dinero no va a compensar la pesadilla que han vivido los afectados, ni borrará de sus retinas la imagen de sus casas anegadas por el agua y el fango, al menos les permitirá reconstruir los destrozos. La buena noticia es que los damnificados por el temporal que azotó Andalucía, Murcia y Valencia ya han empezado a cobrar las primeras indemnizaciones.

El Consorcio de Compensación de Seguros, organismo dependiente del Ministerio de Economía, que cubre los siniestros -solo para los asegurados- cuando han sido causados por catástrofes naturales, ya ha abonado el 7,4% de las 22.759 reclamaciones por daños registradas en toda España con motivo de la tromba de finales de septiembre. En términos económicos, estas 1.685 indemnizaciones ya tramitadas equivalen a 2,6 millones de euros, que aún están lejos de los 120 millones previstos para la cobertura total del suceso.

Málaga ha recibido un pellizco de esta suma. De esos 2,6 millones ya abonados, 270.155 euros han ido a parar a afectados residentes en la provincia, donde se han presentado en total 1.062 reclamaciones, frente a las más de 11.000 formuladas en Valencia, que es la región española con mayor número de damnificados. Las cifras no son definitivas, ya que todavía pueden seguir llegando partes de siniestros, aunque no se espera que varíen de forma significativa, según explica el director de operaciones del consorcio, Alejandro Izuzquiza.

Tipo de bienes

Los partes de siniestros tramitados ofrecen un primer balance de los bienes dañados por el temporal en Málaga. La riada ha afectado a 542 viviendas, según los partes de siniestros tramitados hasta la fecha; a estas hay que sumar 351 vehículos, 133 comercios, ocho oficinas y cuatro obras civiles. La partida estimada para atender estos desperfectos asciende a 15 millones. Fuera de estas cifras quedan las propiedades que no estaban aseguradas y que, por tanto, quedan fuera del ámbito de cobertura del consorcio.

Los destrozos, explica el director de operaciones del ente público, son los habituales de un temporal de estas características. «En estos casos se dan dos tipos de reclamaciones», detalla Izuzquiza, «por un lado, en un entorno urbano, la lluvia causa anegamiento de garajes y sótanos, pero de agua limpia; por otro, están los daños por el desbordamiento de los ríos en la parte alta del cauce, que se producen por el arrastre de material, lodo y barrizal, y que suelen ser más graves. Tenemos viviendas con grandes desperfectos o automóviles que han resultado siniestro total».

Las reclamaciones también permiten dibujar el mapa del temporal en la provincia. Villanueva del Trabuco es el municipio más afectado, con 236 solicitudes de indemnización, seguido de Antequera, con 222. Sin embargo, en otras localidades con menor número de partes registrados, los efectos de la riada fueron especialmente intensos, sobre todo en las del Valle del Guadalhorce, donde hubo tres fallecidos.

El pago de las primeras indemnizaciones apenas tres semanas después de la tromba supone un «tiempo récord», en palabras del director de operaciones del consorcio. «El engranaje se ha puesto en funcionamiento y para algunos de esos afectados ya se ha cerrado todo el proceso. Eso es muy importante, porque significa que la rueda ya ha comenzado a girar, y cada vez lo hará más rápido», aclara uno de los responsables de este organismo público, que se marca un plazo de tres meses para atender aproximadamente el 90% de las reclamaciones. «El 10% restante -continúa- corresponderá a los casos que se hayan presentado más tarde, lo que sean más difíciles de peritar o aquellos cuya cuantía esté en discusión».

La celeridad de los trámites también está determinada por el sistema utilizado para presentar la solicitud de reclamación. Existen tres vías: por teléfono (902222665), a través de Internet (www.consorseguros.es) y en papel. «Este último es el procedimiento más rudimentario y, por tanto, el más lento», detalla Izuzquiza. Málaga es la provincia donde más se ha utilizado el papel, con el 16,9% de las reclamaciones. Se impone el teléfono, con el 51,6%.