Aquella Hojiblanca del local alquilado

La cooperativa, que ha pasado de tener 13 almazaras aceiteras asociadas a 96, prevé facturar 500 millones este año Cumple 25 años cerrando un acuerdo con Deoleo, líder en la comercialización del aceite

CARMEN MARTÍNANTEQUERA.
2002. Imagen de una cadena de envasado del Grupo. :: Alben/
2002. Imagen de una cadena de envasado del Grupo. :: Alben

A apenas un mes de cumplir los 25 años Hojiblanca no solo ha crecido, sino que se ha hecho un gigante de la producción de aceite de oliva virgen extra y ha cerrado un acuerdo por el que participará como accionista en Deoleo, la mayor comercializadora de aceite del mundo. Sus humildes orígenes en «un piso alquilado de Antequera donde el mobiliario, hasta el teléfono, era prestado», difícilmente podían sugerir que la cooperativa de segundo grado llegaría a facturar este año 500 millones de euros. Ésa es la previsión para 2012, asegura el director general del Grupo Hojiblanca, Antonio Luque. «Si nos dicen dónde íbamos a estar 25 años después no nos lo hubiésemos creído», matiza.

La Sociedad Cooperativa Andaluza Oleícola Hojiblanca de Málaga se constituyó el 24 de noviembre de 1987 con 13 almazaras del norte de la provincia y un único trabajador, el ingeniero agrónomo Antonio Luque. Oleícola Hojiblanca, que estaba presidida entonces por Juan Romero, no tardó en dar los primeros frutos: en su primer año de andadura, puso en circulación 15.000 toneladas de aceite sobre todo en España, pero también en Italia, vendidas a granel y con marcas propias de las almazaras, que sumaban 5.000 socios, lo que le hizo facturar en 1988 algo más de 6,7 millones de euros.

Desde el principio la intención era vender directamente al consumidor, por lo que en 1989 ya tenía en proyecto crear una fábrica envasadora, que finalmente hicieron en Antequera. En 1997 Oleícola Hojiblanca daría un paso clave: presentaba su marca de aceite de oliva virgen extra Hojiblanca, que hoy es líder nacional de ventas en este segmento. «Entonces se comenzó a envasar algo con la marca Hojiblanca y el resto se vendía a granel», recuerda José Moreno, presidente del grupo desde el año 2000. Y comenzaron las fusiones.

En 2003 dio «un importante paso». Se fusionó con Cordoliva, constituida en 1980, y la operación dio lugar al nacimiento de la actual Hojiblanca, con 42 cooperativas aceiteras, lo que la consolidó como la mayor productora mundial de aceite de oliva virgen. Lejos de estancarse, llegarían más fusiones entre 2005 y 2011 con las cooperativas Acorsa, Agromálaga, Agrocórdoba, Sumicoop, Sierra Norte de Sevilla y Agropecuaria del Sur, creando las secciones de aceituna de mesa, hoy con 22 cooperativas; suministros, con más de 100, y ganadería, con tres, apunta Moreno.

El grupo, que cuenta hoy con 96 cooperativas en su sección aceitera que han producido este año 246.000 toneladas de aceite y 55.000 socios, también alcanzó en 2007 un acuerdo de joint-venture al 50% con Cargill para vender a través de Mercaóleo aceite de oliva y virgen extra de marca blanca tanto a granel como envasado, creando una planta en Antequera.

Hojiblanca ahora ha vuelto a dar un salto, aunque de gigante. El jueves la cooperativa alcanzó un acuerdo con Deoleo, que tiene que ser ratificado en asamblea general por los cooperativistas, por el cual ésta adquiere su marca Hojiblanca y la fábrica de Antequera y la cooperativa se hace con un 9,63% de la antigua SOS. Los planes de futuro pasan por dar un pequeño paso más en la sección ganadera, apunta Luque, y reducir la entrada de cooperativas para ponerlo todo en valor.