Las mascotas dan un aprobado a la playa para perros de Casares

El Ayuntamiento destaca el éxito que ha tenido este verano entre los turistas esta iniciativa pionera en la provincia

SELENE VEGACASARES.
Las mascotas dan un aprobado a la playa para perros de Casares

Aquellos que adoran llevar a su mascota a todos lados no han tenido que renunciar a ello este verano en Málaga. El municipio de Casares habilitó una de sus playas, la de La Sal, para que los perros paseasen a sus anchas incluso en temporada de baño. Esta iniciativa pionera en la provincia ha atraído a vecinos de otras partes de Málaga y a turistas a la localidad, según el Ayuntamiento. Así, el Consistorio destacó el éxito de esta oferta durante la época estival.

El concejal del ramo, Juan Jesús Rodríguez, recordó que la creación de esta zona se llevó a cabo debido a la existencia de una petición vecinal, ya que lo habitual es que el acceso de animales domésticos a las playas no esté permitido durante la temporada de baño.

Desde finales del pasado mes de julio los perros han podido acompañar a sus dueños a lo largo de 4.100 metros cuadrados en esta playa, a la que se accede desde el paseo de la Perla de la Bahía, junto a la Torre de la Sal del municipio.

La Concejalía de Playas contó con los permisos sanitarios pertinentes de la Junta de Andalucía para la delimitación de esta playa para perros, según indicaron desde el Consistorio. Esta zona cuenta con papeleras y está acotada por unos carteles señalizadores en los que se pide a los dueños de los animales domésticos que retiren los excrementos de los mismos, a la par que se informa de las sanciones que reciben quienes no lo hacen. Las multas van desde 60 hasta 600 euros para los reincidentes.

Fuera de esta zona el Ayuntamiento de Casares aplica el Decreto 194/1998 del 13 de octubre por el que se aprobó el Reglamento sobre vigilancia higiénico-sanitaria de las aguas y zonas de baño de carácter marítimo. Según indicaron desde el Consistorio, dicha normativa prohibe el acceso de animales domésticos a las aguas y zonas de baño del 1 de junio y al 30 de septiembre.

Muchos de los usuarios de la playa de La Sal manifestaron a finales de agosto su alegría por la iniciativa municipal. Uno de ellos fue Roberto Luis Palominos, un biólogo de Benalmádena que se desplazó a Casares junto a su mascota y a unos amigos que también tienen un perro.

«Hemos venido a esta playa porque es el único sitio donde se puede venir con ellos en temporada de baño en toda Málaga que sepamos; aunque nos pilla lejos, es la única opción que tenemos», enunció Palominos, que consideró que debería estar permitida esta convivencia en más playas de la provincia.

Opinó que el hecho de llevar un perro a la playa no tiene porqué resultar incívico o molesto para los demás. «Que traigas al animal no significa que tengas que ensuciar, siempre que recojas los excrementos; hay gente que viene sin mascota y no se responsabiliza de sus hijos o lo deja todo lleno de basura», mantuvo.

Desde Madrid

Los turistas también viajan expresamente a Casares para pasar un día de playa con sus mascotas. El madrileño José María Sánchez acudió con su familia y, por supuesto, con su perro. «Estamos de vacaciones en Marbella y hemos buscado por Internet dónde podíamos traer al perro», explicó el veraneante.

En este sentido, señaló que había tenido muchos inconvenientes durante su estancia para transportar al animal. «Cuando vas con perro todo son problemas; es lo mismo que encontrar un hotel donde puedas tenerlo», apuntó. «Aquí, al estar suelto, disfruta; aunque hace calor y no es la mejor hora para él, se refresca con el agua», agregó Sánchez.

Sin embargo, no todos los visitantes y manilveños están contento con el hecho de compartir esta parte del litoral con los animales. La vecina Mia Van Kebt opinó allí mismo que «no es una buena idea que estén los perros en la playa por el ruido que hacen, porque se pelean, y porque alguna gente se asusta». Así, sentenció: «el mejor lugar para que estén las mascotas es en casa».

Por otra parte, parece que la iniciativa de Casares ha contagiado a la costa mijeña, que podría ser también más permisiva. El equipo de gobierno del Ayuntamiento de la localidad llevará a un pleno a finales de este mes para su aprobación una serie de modificaciones en la ordenanza de playas para que recoja la posibilidad de permitir la presencia de animales en el litoral fuera de la temporada de baño.