«Las bolas de fuego de matorral se convirtieron en el mayor enemigo»

Javier Madrid, director general de Gestión del Medio Natural, desgranó ayer detalles del devastador incendio de Málaga

GEMA MARTÍNEZMÁLAGA.
Los delegados Javier Carnero y José Luis Espejo, junto al especialista Javier Madrid. ::                             SUR/
Los delegados Javier Carnero y José Luis Espejo, junto al especialista Javier Madrid. :: SUR

«Las pavesas (bolas de fuego de matorral) se convirtieron en nuestro mayor enemigo debido a la inestabilidad atmosférica», aseguró ayer el director de Gestión del Medio Natural de la Junta de Andalucía, Javier Madrid, que ayer desgranó algunos detalles sobre las circunstancias que rodearon el devastador fuego que arrasó 8.225 hectáreas en la provincia de Málaga y que se inició en la zona conocida como Barranco Blanco, en el municipio de Coín.

Según Madrid, el incendio se produjo en un «periodo crítico», después de muchos meses sin lluvias y con olas de calor intenso, que provocó que a finales de agosto la vegetación en la zona estuviera extremadamente seca. A este hecho se unió que el jueves 30 de agosto, día en el que se originó el incendio soplaba un viento de terral fuerte y seco que hizo que estas bolas de fuego de masa vegetal volaran en el espacio y que incluso saltaran a la AP-7, según el responsable de la Junta de Andalucía: «Por eso, en un momento determinado tuvimos la sensación de que alguien estuviera prendiendo más fuegos en diferentes puntos», añadió.

El director general de Gestión del Medio Ambiente realizó ayer un pormenorizado relato de lo que ocurrió desde que a las 18,50 horas de ese 30 de agosto, desde una torreta del Infoca en Coín, se divisara una gran columna de humo en un punto de Barranco Blanco.

Primera descarga

En esos momentos y con los datos que se tenían sobre la inestabilidad atmosférica, la orografía del terreno, con pendientes de hasta un 60% y las decenas de llamadas que comenzó a recibir el 112, se activó de forma automática un dispositivo que desplazó al lugar tres helicópteros: ««A las 19,07 de la tarde (17 minutos después) se produce la primera descarga de agua», aseguró Madrid, que destacó en todo momento «la agilidad y profesionalidad» demostrada por el más de millar de efectivos humanos que actuaron durante las 48 horas que duró el incendio.

De hecho y según el responsable «si no se hubiera actuado como se actuó», la catástrofe medioambiental hubiera sido mucho mayor: «Si no se hubiera actuado con eficacia, en lugar de las 5.200 hectáreas que se quemaron hasta las dos de la madrugada, se hubieran quemado 12.000; y en lugar de las 3.000 que se quemaron a partir de que el viento de terral cambió a levante, hubieran podido arder 15.000 hectáreas, llevándose Sierra Blanca, Ojén y Monda».

A las 20,13 se activa el nivel uno de emergencia, que poco después de la media noche pasará al nivel dos, dada la rápida evolución del las llamas. «En esos momentos -explica Javier Madrid- la situación era crítica. El frente recorrió en cuatro horas 12 kilómetros y afectaba ya a zonas viviendas».

Cambio de dirección

Las previsiones meteorológicas indicaban que entre las dos y las cuatro de la madrugada del viernes ese viento seco, fuerte y caliente de terral iba a cambiar a levante. El cambio se produjo finalmente a las cuatro de la madrugada y provocó una apertura del frente: «En ese momento abandona su recorrido hacia la costa, pero entonces nos vemos obligados a concentrar todos los esfuerzos en Ojén. Las llamas llegaron a alcanzar los diez metros en zonas de arboleda y parecía que el fuego se comía el monte», relató Javier Madrid.

No es hasta la madrugada del Sábado cuando los efectivos consiguen estabilizar Ojén. En la mañana del Sábado hay ya buenas perspectivas: el nivel de emergencia pasa del dos al uno. A las 10,45 de la mañana del domingo es ya cero; a las 18,30 horas el incendio se considera controlado.

El balance final indica que los montes de los municipios de Ojén se han visto afectado en más de un 40%; Mijas un 28%; Marbella un 21%; Coín un 6,4%; Monda un 2,5% y Alhaurín el Grande un 1,8·%. Además se procedió al desalojo de 6.000 personas, dos personas resultaron heridas de gravedad y una tercera falleció a causa de las llamas.

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