Las víctimas del incendio de la Costa no podrán disponer del dinero del Consorcio de Seguros

Los afectados con póliza deben dirigirse a sus compañías, mientras que las ayudas públicas están aún por definir

NURIA TRIGUERO NTRIGUERO@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Numerosos vehículos han quedado dañados por las llamas.  :: Josele-Lanza/
Numerosos vehículos han quedado dañados por las llamas. :: Josele-Lanza

Pocos de los que han visto las devastadoras consecuencias del incendio desatado el jueves en la provincia de Málaga dudarían en calificarlo de catástrofe. Sin embargo, los vecinos que han sufrido daños en sus casas o en otras posesiones no recibirán el mismo trato que las víctimas de otros desastres, como el terremoto de Lorca o, recurriendo a ejemplos de Málaga, el tornado de 2009 o las inundaciones de 1989. Los cientos de afectados por el peor fuego que ha sufrido la provincia en veinte años no van a poder acudir al Consorcio de Compensación de Seguros, sino que deberán tramitar las indemnizaciones a través de sus compañías, siempre en el caso de que tuvieran sus bienes asegurados.

Y es que los incendios forestales no se incluyen entre los riesgos catastróficos ante los que el Consorcio de Seguros está obligado a actuar. Entre los que sí cubre están las inundaciones extraordinarias, los terremotos, los maremotos, las erupciones volcánicas, las tempestades ciclónicas atípicas y las caídas de cuerpos siderales y aerolitos. También se ocupa de los daños que son consecuencia de «actos violentos de terrorismo, rebelión, sedición, motín y tumulto popular», así como de «hechos o actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempo de paz», según confirman fuentes de esta entidad, que es de carácter público.

Así pues, los afectados tendrán que negociar directamente con sus aseguradoras. Se puede dar la circunstancia de que muchos no dispongan de póliza, dado que al menos medio centenar de las viviendas dañadas son ilegales. Tampoco suelen asegurarse las parcelas que no son de uso agrícola o las casas de aperos. En estos casos, los damnificados quedarán a merced de eventuales ayudas públicas, aún por definir.

Una vez apagadas las llamas llega el momento de hacer recuento de daños, tanto para los vecinos como para los seis municipios afectados. Ayer se abrieron en Marbella, Mijas, Coín, Ojén y Alhaurín el Grande oficinas de atención a los afectados para orientarles en la tramitación de las indemnizaciones y proporcionar ayuda de emergencia a las familias que se han quedado sin nada.

Reunión con alcaldes

A falta de conocer en detalle las consecuencias del incendio, esta mañana los ayuntamientos, la Diputación y la Junta de Andalucía tienen previsto celebrar una reunión con el objetivo de «valorar, evaluar y proponer acciones conjuntas para restablecer la máxima normalidad y compensar en la manera de nuestras posibilidades a los ciudadanos de estas seis localidades», según anunció ayer en un comunicado el Gobierno andaluz. Una veintena de personas están convocadas a la cita: los seis alcaldes; el presidente de la Diputación; el subdelegado del Gobierno; el delegado del Gobierno andaluz; los delegados de Salud, Fomento y Medio Ambiente y técnicos de estas instituciones.

Uno de los principales asuntos sobre la mesa será el de las ayudas públicas que se van a destinar a paliar los daños del fuego. El PP anunció días atrás que el Gobierno central ultima un real decreto para atender catástrofes como la del incendio de Málaga, de modo que se puedan satisfacer cantidades por daños ecológicos, en infraestructuras o cultivos. Mientras, desde la Junta afirmaron ayer estar «analizando» las diferentes vías por las que se pueden canalizar las ayudas a las víctimas.

Los alcaldes plantearán a la Junta los principales problemas que se han encontrado después del incendio. Así, el Ayuntamiento de Mijas estima entre 17 y 23 las viviendas dañadas y en mil hectáreas el terreno calcinado, según los primeros informes. Veinte kilómetros de caminos rurales se han quemado además de numeroso tendido eléctrico, cuyo servicio se está restableciendo por zonas. La principal solicitud que su alcalde, Ángel Nozal, va a plantear en la reunión tiene que ver con que el Gobierno andaluz permita a las viviendas irregulares dañadas recibir una licencia municipal de reparación. Actualmente, el Consistorio no puede dar ningún tipo de licencia para edificaciones construidas en terreno no urbano, por lo que su regidor plantea «concesiones excepcionales, sobre todo a casas que sean viviendas habituales».

Por su parte, Marbella estima que la superficie calcinada ha sido de unas 400 hectáreas en su término municipal, con unas 60 viviendas dañadas. Los daños materiales fueron calificados ayer de «cuantiosos» por el concejal de Obras, Javier García. Se han quemado más de 10.000 metros de cableado eléctrico y otros 8.500 de redes de telefonía y de fibra óptica. También se han visto dañados parques y recintos forestales, mobiliario urbano y el suministro de agua.

El Ayuntamiento de Ojén, que va a pedir la declaración de zona catastrófica, baraja entre 2.500 y 2.700 hectáreas quemadas: un 30% del término municipal. Un centenar de viviendas se han visto dañadas, de las que siete están destruidas. Por su parte, Alhaurín el Grande ha contabilizado 11 viviendas con daños y 150 hectáreas quemadas. En Monda, donde ninguna casa se quemó, hay unas 300 hectáreas calcinadas; mientras que en Coín, que desconoce la extensión afectada, se han registrado desperfectos en una vivienda.

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