La quema de una poda, posible causa del fuego, que suma ya 8.200 hectáreas

La investigación apunta a que se originó por una fogata mal apagada cuyos rescoldos reavivó el viento de terral

J. CANO MÁLAGA / MARBELLA.
Un único helicóptero sigue trabajando sobre el eje Coín-Monda. ::
                             AFP/
Un único helicóptero sigue trabajando sobre el eje Coín-Monda. :: AFP

La investigación sobre la causa del fuego más devastador de las dos últimas décadas sigue avanzando. Los hallazgos realizados por los agentes han desequilibrado la balanza a favor de una de las hipótesis, que fue cobrando fuerza durante el día de ayer. Todo parece indicar que el origen del incendio, que según el último balance oficial ha calcinado 8.225 hectáreas, fue una fogata que se realizó para quemar los restos de una poda.

La principal pista para llegar a esta conclusión procede de la inspección ocular realizada sobre el terreno por efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) de la Policía Autonómica. En la misma, los agentes lograron localizar el punto exacto de ignición del fuego -como ayer adelantó SUR- dentro del paraje de Barranco Blanco. El hallazgo ha sido revelador para decantarse por la hipótesis de una fogata mal apagada, cuyas ascuas habría reavivado el fuerte viento de terral que había el jueves por la tarde en la zona.

Los investigadores también manejan otra pista que podría apuntar en la misma dirección, aunque las fuentes consultadas no pudieron confirmar si guardaría relación con la hoguera realizada para quemar rastrojos. Al parecer, existe una denuncia realizada por un testigo, el cual manifestó haber visto a una persona manipulando unos sacos instantes antes de que se desataran las llamas, que se extendieron con una velocidad inusitada. También indicó que había visto cómo esta persona se marchaba en un todoterreno.

En este sentido, el vicepresidente de la Junta, Diego Valderas, aseguró que la tesis que «está encima de la mesa» indica que la catástrofe fue causada por una «actividad humana», refirió sin cortapisas. Añadió que ahora habrá que determinar si existió intencionalidad en la misma.

De confirmarse que el origen fue la quema de una poda, que a día de hoy es la principal hipótesis, la investigación se decantaría más por una negligencia que por una acción voluntaria, como se pensó debido a la velocidad a la que se extendió el fuego. A este respecto, el delegado provincial del Gobierno andaluz, José Luis Ruiz Espejo, volvió a insistir ayer en la «extrañeza» de su rápida propagación en varios frentes.

Medición

Por otra parte, el Infoca concluyó ayer la medición de la superficie afectada por el incendio. Los ténicos han realizado varios vuelos en helicóptero para acotar el perimetro. Tras señalar la huella del fuego, han llevado a cabo los cálculos apoyándose en el estudio de la cartografía y las coordenadas de GPS tomadas desde el aire. El resultado es peor de lo esperado. De las 8.225 hectáreas afectadas, 7.175 son forestales; el resto está en suelo urbano y agrícola.

La superficie forestal calcinada corresponde a terrenos ya castigados por incendios anteriores, y está compuesta principalmente por zona de pastizal, matorral, además de alcornocales y pinos. Según informó ayer tarde el Infoca, se trata de vegetación con una buena capacidad de regeneración natural como el enebro y el alcornoque.

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