El rock supera en cantidad y calidad al pop en el MálagaCrea

Los géneros musicales más populares crearon múltiples sensaciones en la Caseta de la Juventud

ISABEL BELLIDOMÁLAGA.
La música de Kermit transportó al público a un viaje por los recovecos del sonido. ::
                             PATRICIA MERCHÁN/
La música de Kermit transportó al público a un viaje por los recovecos del sonido. :: PATRICIA MERCHÁN

Primero fue el hip hop, luego la fussion, después llegó el metal y por último aterrizó el pop rock. Tal y como indica su nombre, este estilo musical reúne lo más característico de ambos géneros: las melodías sencillas y pegadizas del pop junto con la repetición de estribillos se unen a las bases musicales en las que predominan unos fuertes acordes de guitarra sumados al sonido de la batería, el bajo y hasta el teclado. El carácter abierto de estos rasgos ha logrado que el pop rock sea el género musical que más grupos y cantantes contenga, siendo también el más comercial. La selección de los finalistas del MálagaCrea en la modalidad de pop rock permitió disfrutar el jueves por la noche en la Caseta de la Juventud de cinco grupos distintos de este género, que sorprendieron, como en las noches anteriores, por su variedad.

Esta vez, el cartel lo componían Kermit, Monkey Wrench, The Wheel & The Hammond, Balak y Blam de Lam. Y los primeros empezaron fuerte, tanto que no les hizo falta ni el micrófono. Kermit es, más que un grupo de música, un proyecto musical, una idea, un 'más allá'. Su música, basada en las infinitas posibilidades que pueden ofrecer dos guitarras, un bajo, una batería y los arreglos técnicos, transportó al público a un viaje por los recovecos del sonido. Una voz en off que hablaba en inglés y el ruido de los cascabeles ayudaron a crear una verdadera sinestesia que los integrantes de Kermit supieron transmitir al público. Saborear, ver y, en definitiva, sentir la música.

Rock potente y fresco

Pero el sueño terminó y el despertador se llamaba Monkey Wrench. Pero éste es de los que no quieres apagar. Estos chavales -no tendrían más de veintidós años- se saltaron, como buenos rockeros, la norma contra la presencia de los 'descamisados' en la Feria de Málaga. Los cuatro miembros de Monkey Wrench llegaron con el torso denudo al escenario, y así permanecieron durante toda la actuación. Fuertes y contundentes guitarreos, vueltas al micrófono y deslizamientos sobre el suelo fueron los ingredientes que hicieron de la actuación de los de Villanueva de Algaidas un cóctel musical perfecto. Con una puesta en escena similar a la de los Red Hot Chili Peppers, el vocalista de Monkey Wrench tradujo amablemente y con humor el título y la temática de cada canción al público. «Esta va de desamor y eso», «Fucking... Vamos, cuando alguien te cae muy, muy mal». Un rock potente, joven y fresco que parecía haber sido importado directamente desde algún garaje de una casa estadounidense.

Llegó el turno de los cordobeses The Wheel & The Hammond, quienes hicieron gala de un rock maduro, alternativo y melódico en el que el teclado fue el principal protagonista, junto con la pandereta que tocaba el vocalista, quien dedicó su actuación especialmente al público venido desde Córdoba. Los cuartos en actuar fueron Balak, los únicos poperos de la noche. Este grupo se corresponde a la perfección con el pop más comercial, en el que abundan las melodías pegadizas y sencillas y los bajos repetitivos constituyentes del pop adolescente. La banda jiennense Blam de Lam le puso punto y final a la noche del pop rock de la Caseta de la Juventud, y lo hizo al ritmo de un rock independiente con una excelente exhibición instrumental. Las voces graves y profundas de los dos vocalistas junto con los efectos de luces y los arreglos electrónicos transmitieron al público auténticas sensaciones.

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