El silencio de los peperos

Para el turismo supone un mazazo. Y eso es como decir para toda Málaga

TEODORO LEÓN GROSS EN TWITTER: @TEOLEONGROSS

Titular del martes del periódico: «El Gobierno salva al Turismo de la subida del IVA». Titular de hoy: sube el IVA para el Turismo. Esta vez la patraña solo ha durado cuarenta y ocho horas en cartel. La mentira tiene las patas muy cortas, de ahí que la verdad suela tardar poco en darle alcance, pero esto ya sugiere una mascarada. Dos días de plazo parece una broma de dudoso gusto. Y con el IVA del Turismo además se incumple la promesa medular del PP en Málaga en la campaña electoral. Entonces sus candidatos repetían a lo largo de la Costa del Sol, como una letanía milagrera, que se rebajaría el IVA del Turismo del 8% al superreducido 4% acusando de desidia al gabinete socialista. Para esas fechas ya era difícil creer algo así, pero se mantuvo como 'idea fuerza' durante toda la campaña a pesar de la sombra del fraude electoral. Ayer el fraude se confirmó: el Gobierno subió el IVA al Turismo un 25%. Qué lejos parecen quedar los días en que Celia Villalobos o Elías Bendodo recorrían Málaga en caravana vendiendo aquella promesa. Y sin embargo esos días no están tan lejos; apenas unos meses atrás, aun ya en el Gobierno.

Ya no se trata de politiqueo partidista. Para el Turismo esto supone un mazazo. Y eso es como decir para toda Málaga, puesto que el Turismo es la locomotora que tira de una economía demasiado congelada. El presidente de la patronal advertía este fin de semana que los operadores no asumirán esta subida y no hay ningún hotel con margen para cargar con eso. Aun descontando un plus de catastrofismo, sus palabras sonaban a réquiem: «Si sube el IVA enviaremos las escrituras de los hoteles al Ministerio». Se ve que aún se aferraba a la promesa que ayer quedó deshecha. Y por supuesto quienes les habían hecho esa promesa ayer se escondieron, en unos casos literalmente, en otros detrás de la retórica tibia de unas declaraciones rutinarias sin mojarse. Todos a la madriguera.

Era el turno de reaccionar para Celia Villalobos, desde su poltrona confortable en la Carrera de San Jerónimo; o para Elías Bendodo, mientras saboreaba su nuevo enésimo cargo: presidente de la Diputación, presidente del PP, concejal del Ayuntamiento, presidente del Comité Local.. Pero están a lo suyo. Desde Twitter, el director del periódico tocaba la campana: «Les guste o no, los alcaldes del PP de la Costa del Sol deben oponerse a la subida del IVA en el Turismo. A ver qué hacen además de aplaudir». Pero no van más allá de aplaudir, como suele ocurrir en la política nacional de aparatchiks. En Baleares emergen algunas voces críticas; aquí naderías. Y el silencio de estos dirigentes timoratos sacude la conciencia como el silencio de los corderos de Jonathan Demme. Es el 'silencio de los peperos'.