La Fundación Picasso sube sus tarifas y también cobrará por ver las exposiciones

El acceso a la sala de la plaza de la Merced dejará de ser gratuito este verano y costará dos euros, tres si se combina con la Casa Natal

ANTONIO JAVIER LÓPEZ AJLOPEZ@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Unas 117.000 personas pasaron el año pasado por las dependencias de la Fundación Picasso-Museo Casa Natal. ::  Salvador Salas/
Unas 117.000 personas pasaron el año pasado por las dependencias de la Fundación Picasso-Museo Casa Natal. :: Salvador Salas

Los cantos de sirena de la gratuidad han demostrado su poder evocador en distintas actividades culturales de la ciudad. El tirón popular de citas como la Noche en Blanco, las visitas guiadas por el Centro Histórico o las jornadas de puertas abiertas en diferentes museos constituyen una prueba evidente de la capacidad de convocatoria del acceso libre hasta completar el aforo. Y, sin embargo, no son pocos los que reiteran los peligros resumidos en verso por Machado, al notar la necedad de confundir valor y precio.

En la Fundación Picasso-Museo Casa Natal llevan meses rumiando este asunto y han tomado una decisión: subir las tarifas y cobrar el acceso a su sala de exposiciones, hasta ahora gratuito. Lo acaba de aprobar el Consejo Rector de la institución municipal, que pretende aplicar la nueva tabla de precios a partir de agosto -en fase de pruebas- y de manera definitiva desde septiembre, tal y como adelanta el director de la Fundación Picasso José María Luna.

«No se trata sólo de una cuestión económica. Se trata también de prestigiar y reconocer la oferta cultural que se ofrece desde la institución», argumenta Luna. Es la premisa que ha llevado a los responsables de la institución a subir de uno a dos euros el acceso a las dependencias que recrean el lugar donde nació Picasso. El mismo precio (dos euros) tendrá la entrada a la sala de exposiciones de la plaza de la Merced, mientras que el pase combinado costará tres euros.

También se ha aprobado un abono anual de seis euros que permitirá el acceso ilimitado tanto a las salas expositivas como a la Casa Natal, mientras que los mayores de 65 años, los menores de 16, los estudiantes (hasta 26 años) y los desempleados seguirán teniendo la entrada libre.

La audioguía, incluida

Asimismo, Luna adelanta que, tal y como ocurre en otras instituciones de la ciudad, se establecerá un horario semanal de acceso gratuito a las salas de exposiciones y a la propia Casa Natal. «Esta medida nos ayudará a mejorar el servicio que ofrecemos a los visitantes. Hasta el momento, la entrada a la Casa Natal costaba un euro y la audioguía, que era opcional, se cobraba a un euro. A partir de este verano, el pase costará dos o tres euros y la audioguía se dará junto con la entrada», sostiene Luna.

El director de la Fundación Picasso esgrime además que las nuevas tarifas son, en comparación, más económicas que las aplicadas en otras instituciones dedicadas al artista malagueño: desde el Museo Picasso Málaga (seis euros la colección; 4,50 euros las exposiciones temporales y nueve la combinada) hasta el Picasso barcelonés (seis euros las muestras permanentes y once la combinada), pasando por el Museo Picasso de Munster (diez euros, ocho la tarifa reducida).

En su argumentación, José María Luna añade que la medida también permitirá a la institución disponer de un servicio de gestión telemático de entradas desarrollado por la concesionaria de las audioguías. «Con él evitaremos actuales duplicidades y tendremos un mayor y mejor control sobre el número de visitantes», apostilla Luna sobre una afluencia cifrada en 2011 en torno a las 117.000 personas.

Menos entusiastas han sido los representantes de la oposición municipal presentes en el Consejo Rector de la Fundación Picasso. El concejal socialista Manuel Hurtado explica: «El grupo municipal socialista se ha abstenido en la subida del precio de las entradas porque va en contra de la idea de acercar el arte al gran público. Se podría haber hecho escalonadamente ya que entendemos los museos y la política cultural como un servicio público. Es una medida que no casa con una política de acercamiento de la cultura a los ciudadanos y que no creemos que ayude a que aumenten las visitas a la Casa Natal, sobre todo en estos momentos de crisis económica».

Sea como fuere, a partir de ahora habrá que rascarse un poco más el bolsillo para conocer las propuestas de la Fundación Picasso.