Un orgullo con entrada en el diccionario

Más de un centenar de personas recorren las calles del centro de la ciudad para reivindicar la igualdad de derechos para los homosexuales La aceptación del matrimonio gay en la RAE marca la celebración en Málaga

CONCHI GARCÍAMÁLAGA.
Los participantes en los actos sostienen una gran bandera con los colores del arcoíris. ::
                             JAIME GALLARDO/
Los participantes en los actos sostienen una gran bandera con los colores del arcoíris. :: JAIME GALLARDO

'Iguales en derechos, iguales en libertad', ese es el lema con el que ayer más de un centenar de personas recorrieron las calles del centro de la capital formando una cadena teñida con los colores del arcoíris, para manifestarse en favor de los derechos del colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB). Esta concentración, organizada por Colega Málaga como uno de los actos para conmemorar el Día del Orgullo Gay, se produjo justo en la misma fecha en la que la versión electrónica del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) reconocía la «unión de dos personas del mismo sexo», como una de las acepciones de la voz matrimonio. Un hecho que se ha hecho esperar, y que fue celebrado por los asistentes a la marcha.

Los participantes convirtieron la jornada en una gran fiesta en la que no solo hubo espacio para las reivindicaciones sino también para la música y el baile. De hecho, una batukada abría la manifestación que arrancó en la Plaza de la Constitución, y que allí mismo animó a buena parte del público a moverse al son de los tambores. Por si fuera poco, un coro rociero cerraba la marcha y puso el tono andaluz.

Entre tan diversos estilos musicales, decenas de jóvenes sostenían varias banderas gigantes impregnadas con los colores del arcoíris. Ni el calor desanimó a los asistentes, que no dejaron de agitar con entusiasmo una de ellas, de unos diez metros de longitud. Los manifestantes portaban además carteles en los que podían leerse frases como 'La homosexualidad no es un peligro, la homofobia sí', 'Acéptame como soy', o 'Hay amores que matan... en algunos países del mundo ser lesbiana se castiga con la pena de muerte'.

En la Plaza de la Merced, la presidenta del Partido LGTB, Conchi San Román, leyó un manifiesto en el que se reconocía la alegría por la incorporación en el DRAE. «El primero de muchos días en los que nuestro idioma ha aceptado y asumido de forma clara la igualdad real ampliando la definición de matrimonio que nos devuelve parte de la dignidad perdida», decía el documento. Asimismo, animaba a alzar la voz y reclamar la educación en igualdad, la lucha contra la discriminación laboral, y por último, el escrito pedía al Tribunal Constitucional que rechace el recurso al matrimonio homosexual.

También participaron en la marcha personas de otras provincias andaluzas, como Jaén, Almería o Granada. El presidente de Colega Málaga, Rafael Moral, se mostró satisfecho del resultado de la marcha y reclamó la implicación ciudadana para apostar por una igualdad y una diversidad real. «Para que acabe la discriminación no solo en Andalucía, sino en el conjunto de nuestros pueblos y ciudades». Por su parte, Gonzalo Serrano, representante de Colega en Jaén y Granada señaló que el objetivo era lanzar a la sociedad el mensaje de que «no hay nada de qué avergonzarse». Tras los actos en la capital, los manifestantes se trasladaron al Rincón de la Victoria, para realizar otra concentración.