El tsunami de los 'ratings' arrastra a Unicaja

La escalada del riesgo país y la fusión con Caja-España, motivos del recorte de Fitch a la entidad

NURIA TRIGUEROMÁLAGA.

Hace unos años, solo los inversores avezados estaban pendientes de las agencias de calificación crediticia. La mayoría de los ciudadanos no conocían ni su nombre. Hoy, países enteros viven pendientes de los designios de Fitch, Moody's y Standard & Poors. Entre ellos, y de forma extremadamente intensa la última semana, España. La rebaja del 'rating' de la deuda soberana y de la de veinte entidades financieras -entre ellas, Unicaja- representan los dos últimos embates del mismo 'tsunami' financiero que lleva meses sacudiendo al país.

Fitch y Moody's, han sido las responsables de las últimas sacudidas. El lunes, la primera recortaba la calificación de las dos joyas de la corona de la banca española, BBVA y Santander. Al día siguiente hacía lo propio con otras 18 entidades. Y el jueves, Moody's asestaba un duro golpe a la deuda soberana española al bajar tres puntos su nota, dejándola al borde del 'bono basura'.

Unicaja ha sido el banco más castigado, no porque quede en peor lugar que los demás sino porque antes estaba mejor. La malagueña es la que más escalones baja (tres), hasta quedar, junto a Liberbank, BMN o Popular, en el tramo 'BBB-', el último antes de la zona de «vulnerabilidad». Además, los analistas de Fitch sitúan a Unicaja «bajo vigilancia» porque creen posible una nueva bajada. Y eso supondría que su deuda llevara el sello 'BB': «calidad crediticia moderadamente débil», más conocido popularmente como 'bono basura'. Pero ¿por qué este severo castigo a Unicaja? La principal causa es la caída de la calificación del bono español, porque como explica el presidente de la Escuela de Finanzas, Venancio Salcines, «al bajar el rating de un país, bajan siempre el de las sociedades que hay en él». Solo hay dos entidades mejor calificadas que la deuda soberana: BBVA y Santander, porque tienen buena parte de su negocio en el extranjero.

Pero también hay causas que atañen solo a Unicaja. La propia Fitch explica que está «en proceso de fusión con una institución financiera mucho más débil», en alusión a Caja España-Duero. Fuentes de la entidad se muestran sorprendidas por el fuerte recorte a su 'rating', sobre todo porque en su nota explicativa, la agencia le echa piropos: «Tiene una buena base de capital y una exposición relativamente baja al sector inmobiliario», afirma, para a renglón seguido contraponer que su fusión es con una entidad «relativamente grande, lo que podría acarrear significativos riesgos de integración».

La otra pregunta es: ¿qué efectos va a tener sobre Unicaja la decisión de Fitch? Salcines lo resume así: «Sus bonos pierden atractivo y se venderán menos, con lo cual tendrá más dificultades para financiarse. Los planes de pensiones y fondos de inversión, que son los grandes compradores de bonos, tienen marcado un 'rating' mínimo para invertir. Si bajas de la triple B, son pocos los que te compran». A día de hoy, la entidad puede escudarse en la mejor posición que ocupa en el ranking de Moody's. Pero los expertos creen que es cuestión de días que esta agencia también baje la nota a los bancos españoles, como consecuencia lógica del recorte que efectuó el jueves sobre la deuda soberana española.