Chequeo a la salud del Mediterráneo

Varios expertos estudian en el buque 'Ramón Margalef' aspectos como la contaminación, los nutrientes o la salinidad del mar El Instituto Español de Oceanografía realiza una campaña para comprobar la calidad de las aguas marinas

GUILLERMO VILLALOBOSMÁLAGA.
Un técnico muestra el aparato para analizar el agua. :: G. Villalobos/
Un técnico muestra el aparato para analizar el agua. :: G. Villalobos

Comprobar cómo está la salud del Mar Mediterráneo. Con este objetivo zarpó ayer desde el puerto de la capital, cargado con todo tipo de sofisticados dispositivos, el buque oceanográfico 'Ramón Margalef' para, durante varias horas, recopilar información en la Bahía de Málaga sobre la calidad del agua. Se trata de un ejercicio enmarcado dentro de la campaña RADMED, que se realiza en diferentes puntos de la costa mediterránea coincidiendo con cada una de las estaciones.

«El objetivo es recoger una serie de muestras en diferentes épocas para comprobar la situación de una serie de parámetros determinados», explica Jorge Baro, director del Instituto Español de Oceanografía (IEO) en Málaga.

«Por ejemplo, tras recoger las muestras, podemos determinar si en una zona el mar absorbe o expulsa dióxido de carbono. Si es el primer caso, es bueno, puesto que ayuda a eliminarlo. En cambio, el segundo caso significa que en esa zona no hay fitoplancton», señala Francina Moya, técnico del IEO de Málaga, quien añade que, mediante el análisis del agua, también se determina la existencia de nutrientes lo que, a priori, puede ser un signo de contaminación: «La presencia de una gran cantidad de fosfatos indica que hay agua contaminada, posiblemente, por algún río en el que se han vertido pesticidas o abonos agrarios».

Cambio climático

Con los datos recopilados, y comparándolos con otros anteriores, pueden observarse modificaciones en la composición del mar que ponen de manifiesto fenómenos como el cambio climático. De hecho, según Moya, desde 1968 hasta la actualidad la temperatura del agua ha subido hasta 0,5 grados. «Aunque parece poco, para que haya aumentado de este modo el mar ha tenido que absorber mucho calor», afirma esta técnico, quien apunta que otro factor que ha cambiado ha sido la salinidad, «que también ha aumentado, por ejemplo, por la evaporación del agua, porque se incorpora menos agua dulce de los ríos o por la ausencia de lluvias».

A pesar de lo simple del método, la tarea en realidad no es fácil. El 'Ramón Margalef' se desplazó ayer 16 millas para recoger agua en diferentes niveles de profundidad. Seguidamente, las muestras se trasladan a un pequeño laboratorio ubicado en el mismo buque, donde se filtra el agua para analizar sus sustancias. «Entre unas campañas y otras he llegado a estar 45 días fuera de casa, pero con los compañeros y buena música se lleva bien. Además, desconectas un poco de lo que es la vida rutinaria en tierra», explica otro de los técnicos del IEO, Francisco Fernández.

Después de cumplir su misión en Málaga, y tras sufrir un contratiempo con uno de sus dispositivos, el buque atracará los próximos días en las Islas Baleares para continuar con la campaña.