La policía realiza controles de armas en diez puntos calientes tras la escalada de violencia

Se ha intensificado la búsqueda de objetos peligrosos mediante cacheos aleatorios ante el aumento de las agresiones

JUAN CANOMÁLAGA.
La Comisaría Provincial ha reforzado la vigilancia en el distrito Norte debido a los tiroteos del pasado fin de semana en La Palmilla. ::                             SUR/
La Comisaría Provincial ha reforzado la vigilancia en el distrito Norte debido a los tiroteos del pasado fin de semana en La Palmilla. :: SUR

La vieja teoría del globo indica que, cuando se ejerce presión sobre un punto, la delincuencia, como el aire, se traslada a otro. La policía, que ha demostrado el axioma a base de experiencia, mueve sus piezas en consecuencia por el tablero de la ciudad. La amenaza, ahora, es una escalada de violencia que se ha escenificado en las últimas semanas con un crimen, varios tiroteos y numerosos apuñalamientos. La respuesta policial o, lo que es lo mismo, la presión sobre el globo, se está materializando estos días en un refuerzo de los controles en busca de armas y objetos peligrosos, como confirmaron tanto en la Comisaría Provincial como en la Policía Local de Málaga.

El coordinador general de Seguridad del Ayuntamiento de la capital, Juan Fernando Gómez, reconoce que la delincuencia está siendo más violenta, lo que ha obligado a intensificar la labor preventiva. «Manejamos entre diez y catorce puntos calientes de la ciudad donde hemos aumentado los controles», explica el responsable policial. En ese mapa de zonas potencialmente conflictivas hay desde lugares de ocio hasta parques o plazas donde suelen reunirse grupos de jóvenes. «La información que nos llega de los vecinos a través del área de Participación Ciudadana es crucial -prosigue Gómez- ya que indican la tipología de los hechos delictivos e incluso señalan las horas del día en que suelen producirse; ellos nos han ayudado a identificar estos puntos».

La Policía Local ha volcado en este objetivo a los agentes del GOA (Grupo Operativo de Apoyo), una unidad de reciente creación destinada a la recuperación de espacios públicos y entrenada para intervenir en situaciones conflictivas. «Actúan en equipos de cinco o seis funcionarios, que llevan a cabo identificaciones y cacheos aleatorios (con detectores de metales) en esos puntos», añade el coordinador de Seguridad.

El refuerzo, asegura, está dando sus frutos. Hasta mediados de mayo, la Policía Local ha retirado de las calles 322 instrumentos peligrosos, entre los que hay 209 armas blancas y 113 objetos contundentes. Marzo ha sido el mes de los últimos cuatro años con mayor número de decomisos: 96. Para hacerse una idea de lo que supone estas cifras, basta compararlas con el total de intervenciones de todo el año 2010, que ascendió a 465.

Objetivo prioritario

El Cuerpo Nacional de Policía, por su parte, ha reforzado su presencia sobre todo en el distrito Norte debido a los últimos tiroteos en La Palmilla, de los que informó SUR el martes. El pasado fin de semana se produjeron disparos en tres lugares diferentes de la barriada; en uno de ellos, un coche recibió diez impactos de bala.

Fuentes de la Comisaría Provincial informaron de que, aunque el número de efectivos para este cometido no ha aumentado, sí que se están centrando en la búsqueda de armas, un objetivo prioritario tras los últimos sucesos violentos. No en vano, hasta mayo, los apuñalamientos habían aumentado un 62% en la provincia respecto al año anterior, según las estadísticas de asistencias sanitarias que maneja el 061.

Para ello, las unidades de Intervención y Protección (UIP, antiguos antidisturbios) y Prevención y Reacción (UPR) están llevando a cabo controles con cacheos aleatorios a los conductores. «Se están haciendo en zonas de marcha o en puntos conflictivos, pero el problema de las agresiones es que suelen ser imprevisibles. ¿Quién va a esperar que ocurra en la puerta de un colegio?», concluye un mando policial, en alusión al apuñalamiento del pasado martes a escasos metros de un centro escolar de Tiro de Pichón.