Esteban Pérez Palma, escultor y pintor: Un artista que trabaja para mantener viva la huella de los Palma

RAFAEL R. PUENTE
Esteban Pérez es sobrino de Palma Burgos. ::
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Esteban Pérez es sobrino de Palma Burgos. :: SUR

Ha mamado el arte desde la cuna. Esteban Pérez Palma (Málaga, 31/07/1945) es nieto del escultor Francisco Palma García y sobrino del recordado Francisco Palma Burgos, con quien se formó siendo muy niño, ya que su progenitor, Manuel Pérez Mercado, trabajaba en el prolífero taller como director técnico. «Aunque había muchos operarios, la empresa de mi tío Paco era familiar, pues allí también estaban sus hermanos, José María y Mario, y mi padre, que se encargaba de cuestiones de presupuestos y calculaba las estructuras que se disponen detrás de los retablos», recuerda Esteban Pérez.

Al poco tiempo de su nacimiento, marchó todo el clan de los Palma a Andújar, «donde vivimos por espacio de tres años». Luego se trasladaron a Úbeda y allí estuvieron durante 11 años. En todo este tiempo, el niño Esteban acudía por las tardes al obrador de Paco Palma. «Empecé a familiarizarme con la escultura, la talla en madera y el dorado, lo que me animó a estudiar en la Escuela de Artes», afirma.

A su regreso a Málaga, tras el cierre del taller ubetense, continuó su preparación en la Escuela de Artes de San Telmo en la modalidad de escultura y pintura, y en 1962 concluyó su etapa formativa con la obtención de un diploma y premio en modelado. Fue en 1975 cuando realizó su primera exposición de escultura, en el hotel Las Palmeras de Fuengirola, y desde 1978 a 2004, estableció su residencia en Suiza, tiempo que aprovechó para exponer en diferentes galerías de arte y centros culturales de Zurich, Basilea, Montreux, Ginebra, Sion y Brig, entre otras ciudades, al tiempo que ejerció de profesor de pintura, escultura y cerámica en la Academia 'Migros' hasta su vuelta definitiva a Málaga en 2004. Desde entonces, vive en Alhaurín de la Torre, población que le ha dado la oportunidad de seguir haciendo realidad su pasión: la escultura. De 2009 datan la 'Alegoría del mar', figura en bronce que preside la fuente de la rotonda de Platero, y el Cristo Yacente del Santo Sepulcro de la parroquia de San Sebastián, realizado a tamaño natural en madera de cedro policromado. «Aunque he estado mucho tiempo pintando y haciendo esculturas profanas, quiero volver a mis raíces imagineras, y es esta faceta la que me apetece cultivar ahora», anuncia, de ahí que se encuentre preparando varios proyectos de tronos y de imágenes. «En septiembre voy a exponer en Antequera, la tierra de mi abuelo. Pero lo que realmente espero es que Málaga, algún día, haga justicia con mi tío y, de una vez por todas, el Ayuntamiento se decida a colocar en El Molinillo un bajorrelieve que hice hace dos años pensando en el 25.º aniversario de su fallecimiento», sentencia el artista.