El Valle del Guadalhorce reta al cielo con la salida de varias procesiones

Las cofradías de Álora y de los alhaurines aceleran el paso por la lluvia

J. J. BUIZA M. C. JAIME
Alhaurín de la Torre. La Virgen de los Dolores, a su salida de la iglesia de San Sebastián. ::
                             J. J. B.
                        
                        La Virgen de los Dolores de Mijas estrenó corazón de plata. ::
                             M. C. JAIME/
Alhaurín de la Torre. La Virgen de los Dolores, a su salida de la iglesia de San Sebastián. :: J. J. B. La Virgen de los Dolores de Mijas estrenó corazón de plata. :: M. C. JAIME

La inestabilidad del tiempo deslució solo en parte el gran espectáculo del Jueves Santo en el Valle del Guadalhorce, donde las cofradías de Alhaurín de la Torre, Alhaurín el Grande y Álora aceleraron y acortaron en algunos casos sus recorridos para no verse sorprendidas por la lluvia. En Alhaurín de la Torre, un único color volvió a invadir la localidad: el de la túnica de Nuestro Padre Jesús Nazareno del Paso, el de los Moraos. Después de una cuaresma llena de actos litúrgicos, las ocho de la tarde de ayer marcaba el inicio del día grande para esta hermandad, que decidió completar el recorrido sin demasiadas florituras ante la amenaza de chubascos. Aun así el momento más emocionante de la noche, la bendición de Jesús, no se pudo realizar por las precipitaciones.

En el vecino Alhaurín el Grande, un violento chaparrón de unos pocos minutos dio el susto a los Verdes, quienes sobre las siete de la tarde acababan de sacar a la calle a María Santísima de la Soledad, la cual tuvo que refugiarse de nuevo en su ermita, aunque saldría poco después para presidir el desfile acompañada por los personajes que realizan en vivo la Pasión. Ya por la noche, pasadas las nueve y media, los Moraos de Alhaurín el Grande iniciaron sus representaciones en vivo; sin embargo, la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno Cautivo tuvo que suspenderse por el mal tiempo.

Por otra parte, en Álora la Archicofradía del Nazareno de las Torres y Estudiantes no quiso arriesgar y acortó el recorrido de ambas imágenes, que solo bajaron hasta la plaza Baja. Los tronos de Dolores y María Santísima del Amor y San Juan tampoco salieron de la plaza.