La afluencia de viajeros a la Semana Santa colapsa los trenes de la Costa

El Cercanías estuvo desbordado durante dos horas dejando en el andén a centenares de personas en las paradas más próximas a la capital

FRANCISCO JIMÉNEZ PJIMENEZ@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Los trenes llegaban llenos a Plaza Mayor después de recoger viajeros desde Fuengirola, Benalmádena y Torremolinos. ::                             SALVADOR SALAS/
Los trenes llegaban llenos a Plaza Mayor después de recoger viajeros desde Fuengirola, Benalmádena y Torremolinos. :: SALVADOR SALAS

Los legionarios acompañando a viva voz al Cristo de la Buena Muerte, el impresionante trono de la Virgen de la Esperanza, El Chiquito recorriendo El Perchel,... El Jueves Santo tiene en Málaga los suficientes atractivos como para que miles de personas obviaran ayer la incertidumbre de la lluvia y abarrotaran el Centro de la capital con ansias de disfrutar del día más intenso de la Semana de Pasión. Desde primera hora de la tarde, los autobuses de la EMT y los interurbanos con destino a la capital registraron una importante afluencia de usuarios que, en el caso de la capital, obligó a numerosos usuarios a tener que aguardar en las marquesinas a la espera de un autobús con plazas libres. Unos problemas que se acrecentaron considerablemente en la línea 1 del Cercanías, que se vio desbordada por el volumen de usuarios procedentes desde Fuengirola, Benalmádena y Torremolinos, dejando en el andén a centenares de viajeros en las paradas más próximas a la ciudad, principalmente en las de La Colina y el centro comercial Plaza Mayor, a pesar de los refuerzos en el servicio con trenes cada 20 minutos. «Hemos estado una hora esperando el tren y todos venían llenos», se quejaba ayer Antonio Torres, un vecino de Guadalmar que al final tuvo que volver a casa y coger su coche para intentar llegar a tiempo al Centro con su familia. Otros se decantaron por el autobús, también repleto, e incluso algunos optaron por coger el tren hacia Fuengirola y, una vez allí, volver a Málaga. «Han pasado cuatro trenes y no había manera de subir», se lamentaba otro usuario reflejando el malestar generalizado entre los cerca de doscientos afectados que hacían cola en el apeadero del área comercial.

Retrasos

Desde Renfe reconocieron ayer las dificultades surgidas debido al pico de viajeros registrado entre las 18.30 y las 20.30 horas, que también generó retrasos de hasta diez minutos en algunos convoyes. «Los vagones iban tan llenos que en algunos paradas ha sido imposible coger a más viajeros», afirmaban fuentes del operador ferroviario, quienes explicaron que tanto en Plaza Mayor como en La Colina permanecieron durante la tarde interventores para atender a los usuarios, avisarles de que probablemente no podrían subir en el próximo tren e informándoles de que se les devolverá el dinero del billete a todo el que lo solicite. En cualquier caso, se negaron a hablar de falta de previsión. «Con un tren con capacidad para 700 viajeros cada 20 minutos, poco más podemos hacer», subrayaron.

En este punto, cabe reseñar que el dispositivo especial de Semana Santa diseñado por Renfe contempla un servicio ininterrumpido durante las 24 horas del día desde el pasado miércoles hasta las tres de la próxima madrugada. Durante estos días, la frecuencia de paso es de un tren cada 20 minutos a partir de las 15.00 horas hasta fin del servicio, lo que está permitiendo incrementar en un 50% la oferta habitual de plazas para el resto del año e incluso un 25% más que en años anteriores.