Caneda: «Prefiero que la Diputación tenga una sala propia en la capital»

El Ayuntamiento muestra su reticencia al proyecto conjunto entre la institución provincial y el CAC Málaga, de titularidad municipal

ANTONIO JAVIER LÓPEZMÁLAGA.
El CAC Málaga es un espacio de titularidad municipal cuyo funcionamiento está adjudicado a la firma Gestión Cultural y Comunicación. ::                            ÁLVARO CABRERA/
El CAC Málaga es un espacio de titularidad municipal cuyo funcionamiento está adjudicado a la firma Gestión Cultural y Comunicación. :: ÁLVARO CABRERA

Cuesta organizarse en esta época del año. Frío casi invernal a primera hora de la mañana, calor veraniego a mediodía y una humedad que cala hasta los huesos al caer la noche. Cambios bruscos de temperatura que puede provocar cierta destemplanza.

Y puede que no llegue a las cajas destempladas, pero el concejal de Cultura, Deportes y Turismo en el Ayuntamiento de Málaga Damián Caneda tampoco se ha mordido la lengua a la hora de valorar las negociaciones adelantadas por este periódico (SUR, 7-2-2012) entre el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga) y la Diputación Provincial para desarrollar un programa conjunto en el antiguo mercado de abastos.

«Prefiero que, si la Diputación decide entrar en la capital, lo haga con una sala propia, nueva, para aumentar la oferta cultural, en lugar de instalarse en un espacio ya existente», manifestó ayer a SUR el propio Caneda, quien mostró su sorpresa ante los avances en las conversaciones entre el CAC y la Diputación que adelantaba SUR en su edición de ayer.

«Para mí este asunto estaba parado. Todavía no he visto ningún convenio y tampoco tenía constancia de que se hubiera reactivado el tema. Cuando tenga el convenio, lo estudiaremos y veremos si es viable», prosiguió el concejal.

En este sentido, el edil recordó que el CAC Málaga es un espacio de titularidad municipal gestionado por una firma privada (Gestión Cultural y Comunicación) que ganó a finales de 2007 el concurso convocado por el Ayuntamiento para regir el centro de arte hasta 2018. «Si el acuerdo entre la Diputación y el CAC se atiene al contrato que los gestores del centro de arte tienen con el Ayuntamiento, perfecto. Es algo que tendremos que estudiar en una reunión prevista para la semana que viene», dijo el edil.

Sin embargo, Caneda no ocultó la contrariedad que le provoca la iniciativa: «Como malagueño, no como concejal, prefiero que haya más salas que vengan a sumar nuevas propuestas a la oferta cultural de Málaga. Como Ayuntamiento también necesitamos espacios para desarrollar todas las actividades artísticas que queremos y creo que en Málaga hay frentes abiertos donde la Diputación podría participar sin necesidad de entrar en uno ya existente. Si tengo que ser sincero, reconozco que este proyecto no es de mi gusto».

«Prefiero que cada institución tenga su ámbito, su espacio, para que las propuestas no se solapen. Por eso creo que si la Diputación quiere entrar en la capital, lo idóneo sería que lo hiciera con una sala propia», reiteró el concejal en alusión a la institución provincial, que todavía no se ha manifestado de manera oficial sobre su proyecto junto al CAC.

Además, Caneda defendió que el Ayuntamiento «está cumpliendo» sus compromisos con el CAC Málaga, en el sentido de que está aportando los 2,86 millones de euros anuales estipulados en el contrato, «cuando en otros espacios estamos realizando recortes del treinta e incluso del cuarenta por ciento para hacer frente a la situación económica», según Caneda.

Los términos del contrato

En referencia a esa relación contractual entre los gestores del CAC Málaga y el Ayuntamiento, fuentes cercanas a las negociaciones con la Diputación matizaron ayer que el documento que rige la adjudicación municipal es el contrato, no el pliego de condiciones del concurso. Según este argumento, las obligaciones de la concesionaria pasan por la producción de nueve exposiciones al año, de modo que todos los proyectos que aumenten esa cifra podrían promoverse con el concurso de otras entidades sin contravenir el contrato vigente.

El programa conjunto con la Diputación sería, pues, una suerte de patrocinio por parte de la institución provincial. Una fórmula que Caneda saluda, eso sí, «estudiándola con detenimiento».