El Clínico controla por Internet a pacientes que llevan un marcapasos

Un programa de telemedicina permite diagnosticar de forma precoz arritmias y otras dolencias del corazón

ÁNGEL ESCALERA AESCALERA@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Un paciente es sometido a una ablación en el Clínico. ::                             JAIME GALLARDO/
Un paciente es sometido a una ablación en el Clínico. :: JAIME GALLARDO

La unidad de arritmias del Hospital Clínico Universitario hace un seguimiento y control por Internet de más de 550 pacientes que llevan marcapasos, desfibriladores y resincronizadores cardiacos. Cada mañana profesionales de la unidad comprueban los datos trasmitidos y detectan si hay algún tipo de anomalía en el estado de los pacientes. Este programa de telemedicina permite diagnosticar de forma precoz la presencia de arritmias (alteración del ritmo normal del corazón) y de otras dolencias cardiacas. Al detectarse esas anomalías con prontitud, se aplica con celeridad el tratamiento más indicado para cada paciente.

El sistema mediante el que se controla desde sus domicilios a los enfermos supone una comodidad para estos y sus familiares al reducirse la frecuencia con que tienen que acudir al hospital para revisiones. Junto a ello, hay una mayor capacidad de reacción ante cualquier situación de emergencia que se presente. El aumento de la seguridad merced al seguimiento remoto que se hace de los enfermos incrementa las garantías de un pronóstico mejor de la dolencia.

El jefe de la unidad de arritmias del Clínico, Javier Alzueta, explicó ayer que a los pacientes se les da un módem. Ese aparato recoge datos de los marcapasos, desfibriladores y resincronizadores cardiacos que, posteriormente, envía al hospital a través de Internet. Esa información avisa de la presencia de arritmias, de parámetros relacionados con la insuficiencia cardiaca y de otras anomalías del corazón. Asimismo, sirve para saber si los dispositivos de estimulación cardiaca que llevan los pacientes funcionan bien y si la batería va a agotarse.

«Este seguimiento no solo es más cómodo para los enfermos, puesto que se les controla mientras están en sus casas, sino que aporta un mejor pronóstico, ya que diagnosticamos de manera precoz y podemos actuar con la opción terapéutica más conveniente», afirmó Alzueta.

El programa de telemedicina cuenta con un sistema de alerta, conectado con la unidad de arritmias, que se activa cuando detecta alguna anomalía. Además de la transmisión automática de los datos, los pacientes, si lo consideran necesario, pueden llevar a cabo una transmisión manual, indicó Jesús Burgos, enfermero de la unidad de arritmias.

La técnica de la ablación

Por otro lado, la citada unidad del Clínico, abierta hace diecinueve años, es pionera en la aplicación de tratamientos novedosos para hacer frente a las arritmias cardiacas. Entre esos métodos terapéuticos está la ablación. El procedimiento consiste en aplicar calor (radiofrecuencia) o frío (crioablación) para provocar un aislamiento eléctrico de las venas pulmonares en la aurícula izquierda del corazón. La técnica se hace con una sedación suave; el afectado solo tiene que estar hospitalizado un día si no se producen complicaciones. El porcentaje de curación definitivo supera el 70 por ciento.

El año pasado, la unidad de arritmias realizó 375 ablaciones, de las que un centenar fueron para combatir una fibrilación auricular. Cuanto más joven es el paciente y cuanto más pronto se hace la ablación, más posibilidades de éxito hay, manifestó el doctor Alzueta.

Una de las causas de las arritmias es la fibrilación auricular, padecimiento cardiaco que sufren unos 25.000 malagueños. El jefe del servicio de cardiología del Clínico, Eduardo de Teresa, señaló que la fibrilación auricular provoca que el corazón se contraiga de forma anormal y descoordinada. Eso origina graves consecuencias hemodinámicas en los enfermos, con un incremento de la frecuencia cardiaca y un aumento del riesgo de que se formen trombos (coágulos) en la aurícula que pueden desembocar en embolias o ictus. «La fibrilación auricular es la epidemia arrítmica del siglo XXI. El 2 por ciento de la población general puede sufrir esta dolencia, porcentaje que sube hasta el 15 por ciento en las personas mayores de 75 años», precisó el doctor Alzueta». Este será uno de los temas que se aborden desde hoy en la décima reunión nacional sobre arritmias cardiacas, evento que se celebrará en el Palacio de Congresos de Marbella con la asistencia de unos 400 expertos.