El artista que hace de la vida un collage

Lorenzo Saval Director de la revista 'Litoral'

POR MARINA MARTÍNEZFOTOS: ÁLVARO CABRERA
El artista que hace de la vida un collage

Tarde o temprano tenía que aflorar. Lo llevaba en la sangre. Su madre, poeta. Su abuela, pintora. Su tío abuelo, Emilio Prados, uno de los pilares de la Generación del 27. Su tío Ángel Caffarena (sobrino de Prados), otro de los grandes editores de Málaga. No podía ser de otra forma. Lorenzo Saval (Santiago de Chile, 1954) había bebido del arte desde pequeño. Hoy no puede concebir la vida sin él. Polifacético donde los haya, lo mismo pinta, que escribe poesía, que diseña. Con todo disfruta este inquieto artista que llegó a España a finales de los 60 para terminar sus estudios de bachiller. Madrid fue entonces su 'cuartel general'. Allí trabajó como disc-jockey. Pero era un «mundo asfixiante». Así que escapó de él en 1974 para 'refugiarse' en Málaga, donde se reencontraría con sus orígenes.

Fue entonces cuando el artista que llevaba dentro empezó a dejarse ver. Y cada vez más. Casi recién llegado, Lorenzo Saval publicó su primer libro, 'Inesperada presencia'. Ahí estaba el principio de todo. Empezó a introducirse en el mundo de la cultura. Conoció a grandes de la talla de Maruja Mallo, Vicente Aleixandre, o el mismísimo Rafael Alberti, del que aún conserva algunos dibujos dedicados. Aunque fue Darío Carmona, que fuera secretario de Pablo Neruda, quien le enseñó a dibujar. «He aprendido muchísimo de ellos, me guiaron», advierte Saval con un especial recuerdo a su suegro, José María Amado. «Él fue quien me dio el pie para trabajar en 'Litoral'», apunta.

Era como volver sobre sus propios pasos. Su tío abuelo, Emilio Prados, fundó la revista junto a Manuel Altolaguirre. Hoy Saval es su director (desde 1999). «Empecé desde el principio, escribiendo cartas modelo, subiendo libros... poco a poco fui aprendiendo el oficio», recuerda este investigador del arte que, al mismo tiempo, comenzaba a hacer sus pinitos en la poesía y la pintura. Ahí es donde dice realizarse, especialmente en el collage. Aunque 'Litoral' es uno más de la familia. En ella se ha puesto al día de edición. Ha pasado de las cajas a la linotipia y después al ordenador. Y a todo ha sobrevivido. No en vano, también se considera diseñador: «Es un mundo que me llena mucho».

No ha sido fácil. Por experiencia propia puede decir que la crisis no es solo un problema de hoy. «El día que llegué a 'Litoral' la iban a embargar por impago. Hacer una revista de poesía es el peor negocio del mundo, siempre estás en la cuerda floja. Pero ayuda mucho su prestigio», advierte quien precisamente por su labor en ella recibió en 2005 de manos del Rey la Medalla de Oro del Mérito a las Bellas Artes. Fue un estímulo para seguir. No por la medalla en sí, sino por la «motivación» que suponía.

Ver cada número en la calle es una de sus mayores alegrías. Es un hombre de pequeños placeres. No se imagina lejos de la revista, pero alguna vez se le ha pasado por la cabeza todo lo que podría hacer sin ella: «Dedicarme solo a pintar, a escribir una novela o a hacer una carpeta de grabados».

Aunque Lorenzo Saval exprime bien el día. Le ayuda tener el estudio en casa. «Si a las tres de la mañana se me ocurre una idea, me pongo a trabajarla», reconoce quien sabe bien lo que es compaginar facetas. Y él atesora muchas. Ha hecho de todo, desde pregones a prólogos, cuentos o carteles. Eso sí, si pudiera, borraría el que realizó para la feria de Málaga en 2009. «No lo puedo ni ver», admite.

Y es que Lorenzo Saval es un nombre muy reconocido en el mundo cultural. No solo en el terreno literario -donde tiene grandes amigos como José Manuel Caballero Bonald o Pablo García Baena- sino también en el campo artístico y musical. No en vano, ha colaborado con figuras como Miguel Ríos o Joaquín Sabina. Precisamente, el cantante jiennense le ha dado una sorpresa este año: utilizará una de sus obras para la portada de su nuevo disco junto a Serrat. 'La orquesta del Titanic', para más señas.

Un añadido más para un interminable currículum: ha coordinado certámenes artísticos, ha sido también jurado de otros tantos, ha expuesto dentro y fuera de España -a finales de año viaja a París para exhibir su obra-... Aunque quizás uno de los capítulos más importantes de su carrera, además de 'Litoral', fue hacerse cargo de la dirección del Centro Cultural Generación del 27 De 1999 a 2003). Para él supuso un reto y una gran responsabilidad, pero al mismo tiempo le dio más de una satisfacción. Como la creación de la revista 'El Maquinista de la Generación' o la adquisición de la Imprenta Sur.

Por no hablar de las relaciones que fraguó. Porque Lorenzo Saval podría presumir de amigos... y de muchas otras cosas. Pero no le gusta alardear. Todo lo contrario. Él disfruta en su mundo onírico. Creando. Simplemente.

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