Manuel Cano Tamayo

GONZALO ROJO FIND@DIARIOSUR.ES

Fue, sin lugar a dudas, una de las mejores guitarras de la segunda mitad del siglo XX. Manuel Cano Tamayo había nacido en Granada en 1925 y a los siete años de edad le regaló su abuelo materno su primera guitarra, un interesante instrumento construido por el guitarrero José Perna. En 1959, tras haber finalizado los estudios de perito industrial, que había realizado con el fin de ayudar a su familia, inició su carrera guitarrística que le llevó a merecer los más preciados galardones por todo el mundo.

Manuel Cano cultivó principalmente la interpretación y la composición, sin dejar, obvio es decirlo, esa otra labor de búsqueda e investigación en aquellas parcelas que le interesaron particularmente. Como músico fue de todo: intérprete, compositor, arreglista, catedrático de guitarra en Córdoba y Granada, introductor del flamenco en la Universidad, conferenciante asiduo -recuérdense las Semanas de Estudios Flamencos de Málaga-, miembro de asociaciones nacionales e internacionales, asesor de la Unesco.

En 1968 consiguió el Premio Sabicas de guitarra de concierto en Córdoba y en 1972 grabó 'Temas flamencos para conciertos' y 'Temas andaluces', de su maestro Ángel Barrios; al año siguiente impresionó 'Motivos flamencos para dos guitarras', con el acompañamiento de su hijo José Manuel, y reapareció 'Diálogos flamencos', con Curro de Utrera. En Barcelona hizo la 'Misa flamenca de Córdoba', con Antonio Fernández 'Fosforito'. Muchas más fueron las grabaciones realizadas, pero para no hacer la relación interminable recordemos 'Concierto de guitarra y poesía', con su paisano Manuel Benítez Carrasco.

Manuel Cano Tamayo falleció en su Granada natal el 12 de enero de 1990. Años más tarde el Ayuntamiento, a título póstumo, le concedió la medalla de oro de la ciudad y le rotuló una plaza con su nombre. En 1992 se le concedió la Medalla de Andalucía, también a título póstumo.

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