Adiós al último maestro impresor

Falleció unas horas después de que su esposa, María Victoria Atencia, fuese investida doctora honoris causa por la UMA La muerte del poeta y editor Rafael León tiñe de luto la cultura malagueña

MARINA MARTÍNEZMÁLAGA.
Rafael León estuvo al frente de la conocida revista de poesía 'Caracola'. ::                             CARLOS MORET/
Rafael León estuvo al frente de la conocida revista de poesía 'Caracola'. :: CARLOS MORET

Hubiera podido volar mucho más alto, pero Rafael León Portillo (Málaga, 1931) prefirió dejarle el camino a su mujer, María Victoria Atencia, con la que se casó en 1957. En difundir su obra se volcó el poeta y maestro impresor malagueño -como le gustaba definirse-. Solo una muestra más de una generosidad que ha mantenido hasta el último aliento. Ayer lo exhaló apenas horas después de que Atencia fuese investida doctora honoris causa por la Universidad de Málaga (UMA). «Incluso ha esperado a que su mujer tuviera su momento de gloria», advertía muy afectado tras conocer la noticia el artista y académico Pepe Bornoy, amigo de León.

Su estado de salud se había agravado en los últimos meses, hasta que en la mañana de ayer decía su adiós definitivo. Sus restos serán incinerados hoy a las 12.30 horas en Parcemasa. «Era un hombre verdaderamente sabio, no solo sabía mucho de literatura, sino de todo lo que despertara su curiosidad», recordaba el director del Centro Generación del 27, José Antonio Mesa Toré, que conoció a Rafael León en sus inicios como poeta junto a otros colegas como Álvaro García.

«Su casa fue siempre nuestra casa; nos prestaba libros, nos corregía poemas...», apuntó el responsable del centro de calle Ollerías, que hace diez años adquirió la maquinaria y el mobiliario de la mítica Imprenta Sur, en la que Emilio Prados y Manuel Altolaguirre publicaran la revista 'Litoral' y con la que editores como Bernabé Fernández-Canivell y el propio Rafael León mantendrían esa tradición tipográfica local durante décadas.

Y es que el marido de Atencia es considerado uno de los pilares de la impresión y edición malagueñas. Publicó, entre otras, la conocida revista 'Caracola' junto a otros poetas contemporáneos como Alfonso Canales. Ambos fueron responsables además de la versión de la Lex Flavia Malacitana publicada en 1969. «Su afán de conocimiento era enorme, una persona de una talla intelectual extraña en los tiempos que vivimos porque dominaba muchísimos temas, además de ser un maestro impresor exquisito», añadió Mesa Toré en referencia a la minuciosidad de León, una figura clave en la cultura malagueña. No solo por su obra, sino por su papel en el desarrollo de la ciudad.

También concejal

Recordaba Pepe Bornoy que a él se le debe la creación de la universidad y parte del mobiliario urbano de la ciudad. No hay que olvidar que Rafael León también fue concejal de Cultura del Ayuntamiento de Málaga en los años setenta.

Doctor en Derecho, profesor de la Universidad de Málaga y académico correspondiente de San Fernando, Cádiz, Córdoba, Sevilla, Valladolid y Toledo, el pasado año recibió la Medalla de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo. Su presidente, Manuel del Campo, apuntaba ayer que este mismo año la institución publicó su última obra: 'De epigrafía métrica latina en Málaga. Clásica y mozárabe'.

Latinista, traductor de autores de la talla de Kavafis, primer vocal de Literatura del Ateneo de Málaga y artesano del papel, Rafael León era además una «persona de una cultura vastísima» y un «grandísimo poeta», según Rafael Inglada. El experto en Picasso y también escritor reunió su obra poética hace un par de años en 'Voz propia'. De todo se queda con una de sus virtudes: «Su enorme modestia». La otra, su generosidad. Todos los que lo conocieron coinciden en ello.

El miércoles, en su investidura como doctora honoris causa, la propia María Victoria Atencia no pudo evitar recordarle como su «maestro en tantas cosas» y en particular en su vida literaria: «Creo que el honor que hoy se me concede debió recaer en él, pues tanto ha hecho y hace por la cultura malagueña ya desde los tiempos en que nuestra ciudad carecía aún de universidad. Fue quien en aquel lejano e inolvidable 1968 propuso oficialmente que se iniciaran los trámites para la creación de la Universidad de Málaga»

Precisamente, tras «la alegría» del nombramiento de Atencia, el consejero de Cultura de la Junta, Paulino Plata, declaró: «No podemos más que mostrar hoy nuestro fuerte dolor por la pérdida de uno de los destacados aglutinadores de la vida cultural y literaria de Málaga en los últimos 50 años». A las condolencias del consejero se sumó también el consejo asesor del Centro Andaluz de las Letras (CAL).