Roca desvincula a Cristóbal Peñarroya del listado de empresarios que le pagaban

El principal acusado del 'caso Malaya' dice que el cobro de 35.000 euros proviene de otro promotor, José Miguel Villarroya

E. MIRANDAMÁLAGA.
Durante las últimas sesiones, Roca está explicando ante el juez las sumas de dinero que recibió de empresarios. ::                             E. M./
Durante las últimas sesiones, Roca está explicando ante el juez las sumas de dinero que recibió de empresarios. :: E. M.

El principal acusado del juicio por el 'caso Malaya' continúa esta semana su larga declaración ante el juez. Juan Antonio Roca está respondiendo sobre cada uno de los empresarios que aparecen en su contabilidad personal y que realizaron distintos pagos al considerado cerebro de la trama. En la sesión de este martes, Roca desvinculó de este listado de empresarios de los que cobró al promotor Cristóbal Peñarroya, acusado de un presunto delito de cohecho.

El fiscal Anticorrupción, Juan Carlos López Caballero, interrogó a Roca sobre un pago de 35.500 euros que aparece en su contabilidad bajo el concepto 'Rva de Marbella Villaroya'. El acusado declaró que este pago no tenía nada que ver con Peñarroya, como sostiene la investigación: «Esta anotación corresponde a una comisión por la venta de una parcela a José Miguel Villaroya», otro empresario detenido en 'Malaya'. El constructor malagueño Cristóbal Peñarroya fue arrestado en 2006 y quedó en libertad tras abonar 30.000 euros de fianza.

Juan Antonio Roca habló también de los pagos que en su contabilidad privada atribuye a otros empresarios, como Rafael Gómez 'Sandokán' o Tomás Olivo, promotor del centro comercial La Cañada.

Intermediación

Según Roca, los 300.000 euros que cobró de Rafael Gómez y los 600.000 que recibió de Olivo fueron fruto de su labor de «intermediación» en la venta de unas parcelas de terreno. El acusado de nuevo hace referencias a negocios privados para justificar unas importantes sumas de dinero que aparecen en sus anotaciones y desvincularlas así de supuestos sobornos.

En el caso de Tomás Olivo, el fiscal interrogó a Roca sobre su vinculación con las obras de ampliación del centro comercial La Cañada. Según el escrito de acusación de Anticorrupción, el pago de los 600.000 euros de Olivo está relacionado con nueve licencias de obras concedidas en 2002 por el Ayuntamiento de Marbella -mediante decretos firmados por Julián Muñoz- para la construcción de naves y locales comerciales que supondrían la ampliación de La Cañada.

La legalidad de estas licencias fue cuestionada por la Junta de Andalucía y se llegaron a paralizar las obras. Pero en 2005, con Marisol Yagüe en la Alcaldía, el Consistorio decretó el archivo del expediente de disciplina urbanística. En estas maniobras, el fiscal ve una «inactividad municipal», que vincula con el pago de los 600.000 euros a Roca, ya que esta entrada de dinero se produce poco tiempo antes de que se levantara la suspensión de las obras.

«Esa es la maquinación policial», dijo el acusado para calificar las teorías del escrito de acusación. Roca negó que este pago estuviera relacionado con esta falta de actuación municipal: «No ha habido inactividad, todo lo contrario», afirmó Roca, defendiendo el papel del Ayuntamiento de Marbella.

Desacredita a Pérez Peña

En el repaso que hizo el fiscal por distintos empresarios, Roca respondió sobre sus negocios con otros empresarios, como José María Enríquez, Enrique Ventero o Ismael Pérez Peña. Respecto a este último imputado, Roca se esforzó en tratar de desacreditar a Pérez Peña, que fue el primer empresario que admitió ante el juez el pago de sobornos tras llegar a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía Anticorrupción. «El señor Pérez Peña cada vez que ha hablado ha dicho una cosa», dijo Roca para argumentar que el empresario había variado su testimonio en varias ocasiones. Roca mantiene que el dinero que recibió de Pérez Peña era un préstamo personal que le hizo el empresario y no ningún tipo de soborno.

La declaración de Juan Antonio Roca continuará hoy miércoles con su testimonio sobre otros empresarios que aparecen en su contabilidad privada, como José María González de Caldas o Giovanni Montaldo.