Marbella reclama a la Junta que limpie diez arroyos para prevenir inundaciones

El Ayuntamiento ha remitido varios informes para alertar de la acumulación de vegetación en los cauces

CRISTINA GONZÁLEZ CGONZALEZ@DIARIOSUR.ESMARBELLA.

«Más vale prevenir que curar». El concejal delegado de Medio Ambiente y Playas, Antonio Espada, está convencido de que esa debe ser la máxima en el mantenimiento y la conservación del cauce de los ríos y arroyos de Marbella. A lo largo de sus 27 kilómetros de costa, el término municipal ve desembocar en el mar Mediterráneo el caudal de Real de Zaragoza, Siete Revueltas, Río Verde, Guadaiza, Guadalmina o Alicate, por citar solo a algunos de los muchos que jalonan la geografía marbellí. Al igual que enriquecen el patrimonio natural, si no se ponen a punto pueden suponer un peligro para los vecinos que viven en los aledaños. «Muchos han venido a denunciar la presencia de vegetación e incluso de árboles porque tienen miedo pero nosotros no podemos hacer nada porque no es de nuestra competencia», apuntó el edil.

Ante este panorama, el Ayuntamiento ha dado un toque de atención a la Agencia Andaluza del Agua, organismo dependiente de la Junta de Andalucía, para reclamar que se limpie y adecente el cauce de una decena de arroyos del municipio: Siete Revueltas, Cañas Verdes, Real de Zaragoza, Guadaiza, Segundo, Las Piedras, El Camping, El Sequillo, La Víbora y Alicate. En los informes de la Patrulla Verde se han adjuntado las denuncias vecinales. Algunas solicitudes se formularon a principios de año y se volvieron a reiterar posteriormente, otras antes del verano y las más recientes son de principios de este mes.

En dos de los casos, en Cañas Verdes y en Segundo, este último afectado por la tromba de agua del pasado mayo, ya se han realizado trabajos, según indicó el concejal. «No tuvieron más remedio que hacerlo», afirmó. En el resto, los arbustos y la broza avanzan imparables en plena temporada de lluvias, ante el temor de que una riada pueda desbordar algún arroyo y provocar daños materiales. «En verano, el miedo es por los incendios y en invierno, por las inundaciones», explicó el concejal de Medio Ambiente. Al Consistorio le preocupa especialmente, y así se lo ha transmitido en los sucesivos informes a la Agencia Andaluza del Agua, el estado de los arroyos de la zona este del municipio, como La Víbora o Real de Zaragoza. Por la cercanía de las viviendas y por las dimensiones de la vegetación.

«En la zona de Las Chapas algunos sitios se han dejado más de la cuenta y hay hasta árboles en el cauce de los ríos», señaló. Reconoció que aunque ocasionalmente la empresa pública Egmasa, vinculada a la Junta de Andalucía, realiza algunos desbrozamientos, «no es suficiente». «Hay que estar encima porque en cuento pasan tres o cuatro meses de nuevo están enormes y se producen auténticos tapones», apuntó. Su afirmación se puede verificar a pie de arroyo. En el de Alicate, en Las Chapas, las plantas se entrecruzan unas con otras y se convierten en una auténtica maraña que, llegado a un punto, no deja ver ni siquiera el cauce del río. El de La Víbora, a su paso por Las Chapas, está repleto de vegetación pese a las cercanía de las viviendas. El de El Camping, a pocos metros del anterior, luce una imagen similar.

Junto a una guardería

En el listado municipal hay algunas prioridades. Aludió, por ejemplo, a un tramo corto de un pequeño arroyo, en las inmediaciones de Río Real, que está junto a una guardería. En este caso han reclamado que se retire de manera urgente la acumulación de residuos y de plantas. «Cada uno requiere un cuidado distinto. Depende de la cercanía de las casas, de la anchura del cauce...», matizó el concejal de Medio Ambiente. Pero, a su juicio, el plazo máximo que transcurre entre una limpieza y acondicionamiento y la siguiente debe oscilar entre nueve meses y un año y medio como máximo.

«En algunos casos hace años y lo peor es que la gente lo ve tan dejado que empieza a tirar basura y lo convierte en un vertedero», se lamentó. El año pasado la Agencia Andaluza del Agua invirtió 221.526 euros en acondicionar las riberas de río Verde y de los arroyos Los Monteros, Las Piedras, Segundo, Primer, Real de Zaragoza, Sequillo y Lagomar, algunos de los más importantes del término municipal y donde la maleza ya superaba los límites recomendables. Es la última actuación que se conoce, al margen de las dos puntuales de los últimos meses en Cañas Verdes y en Segundo, tras la tromba de agua del pasado mayo.

El Ayuntamiento marbellí no ha tenido respuesta de momento a las peticiones para que se arregle el cauce de los arroyos solicitados. Para Espada, el problema es económico. «Entiendo que otros ayuntamientos también lo piden, es su obligación, pero lo que nos toca a nosotros es insistir para proteger al municipio ante la posibilidad de desbordamientos», señaló. Lo que queda descartado es dar un paso adelante y realizar estas tareas con recursos propios, solicitando un permiso especial a la Agencia Andaluza del Agua: «No nos podemos meter en eso por no tenemos recursos municipales para hacerlo».

Donde sí se tienen que emplear a fondo cada año es en la retirada de toda la basura acumulada que dejan los ríos y arroyos en las playas, como consecuencia precisamente de la falta de mantenimiento por parte de los responsables autonómicos. Cada año, cuando comienza la temporada de lluvias, se repite la misma imagen de cañas y residuos amontonados en la orilla y, semanas después, de maquinaria municipal y de Costas haciendo acopio para intentar poner a punto el litoral, pendientes de que no se vuelva repetir el mismo episodio.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos