La disfunción eréctil avisa hasta tres años antes de una posible dolencia cardiaca

Casi la mitad de los hombres de más de 40 años tienen problemas de erección que podrían relacionarse con una patología del corazón

ÁNGEL ESCALERA AESCALERA@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Realizar rehabilitación cardiaca es muy importante para los pacientes que han sufrido un infarto de miocardio. ::                             SUR/
Realizar rehabilitación cardiaca es muy importante para los pacientes que han sufrido un infarto de miocardio. :: SUR

'Por ti, por mí, por el sexo con corazón'. Este es el lema de una campaña puesta en marcha para concienciar de la relación existente entre la disfunción eréctil y las enfermedades cardiovasculares. La dificultad para lograr una erección es un síntoma de aviso, hasta con tres años de antelación, de que se puede sufrir una dolencia cardiaca. La disfunción eréctil afecta al 40 por ciento de los hombres con más de 40 años. Consultar con un médico es clave para hacer un diagnóstico y, además de tratar la impotencia con fármacos muy eficaces, lograr detectar una posible enfermedad cardiovascular.

La campaña que informa sobre la conexión entre la salud sexual y las dolencias del corazón llegó ayer a Málaga. Así, se celebró una charla en el Centro Cívico. En ella participaron el jefe del servicio de cardiología del Hospital Clínico Universitario, Eduardo de Teresa; el urólogo del citado centro hospitalario Antonio Quiñonero, y la médica de atención primaria y sexóloga Ana Rosa Jurado.

«El corazón y el sexo tienen que ver desde un punto de vista científico, ya que la disfunción eréctil y la enfermedad cardiovascular presentan factores de riesgo casi idénticos: hipertensión, diabetes, arteriosclerosis, obesidad, tabaco, drogas y alcohol», explicó el doctor De Teresa. Añadió que con la prevención de esos factores peligrosos se mejora el flujo sanguíneo durante la erección. El cardiólogo considera que a un paciente con disfunción eréctil se le debería preguntar por su salud cardiaca y por sus factores de riesgo cardiovasculares.

«A medida que hemos profundizado en las investigaciones sobre disfunción eréctil se ha visto más claramente la relación entre los problemas de erección y los cardiovasculares», manifestó De Teresa.

Aumento de casos

Por su parte, el urólogo Antonio Quiñonero aseguró que los casos de disfunción eréctil van en aumento. Así, se espera que en 2025 la mitad de la población masculina se vea afectada en menor o mayor grado. Según dijo, el 80 por ciento de las dificultades para lograr una erección es por causas orgánicas, mientras que el 20 por ciento restante se debe a motivos psicológicos (más frecuentes entre las personas jóvenes). La edad es el factor más importante para sufrir impotencia. «Cada caso hay que individualizarlo y aplicar el tratamiento más conveniente a cada paciente», señaló el doctor Quiñonero. En ese sentido, afirmó que los fármacos que se prescriben son muy eficaces. A su juicio, «lo más fácil es diagnosticar y tratar al paciente; lo más complicado es lograr que cambie sus hábitos de vida nocivos y deje de fumar, no tome alimentos grasos, pierda peso y haga ejercicio físico para combatir el sedentarismo».

La doctora Jurado precisó que el 93 por ciento de los enfermos que tienen una dolencia cardiovascular sufrieron, dos o tres años antes, disfunción eréctil. Ese hecho, comentó esta médica de atención primaria y sexóloga, pone de manifiesto que la anomalía en la erección sirve para avisar a tiempo del riesgo coronario y del desarrollo de una futura patología del corazón.

«Los hombres con disfunción eréctil deben consultar con el médico, algo que solo hacen poco más del 16 por ciento», subrayó la doctora Jurado. Esa falta de concienciación masculina a la hora acudir a un facultativo para contarle su problema también fue reseñada por el Antonio Quiñonero. Ambos coincidieron en que debería perderse el pudor a contar que se sufren problemas de erección, porque son frecuentes y hay tratamientos adecuados. La sexóloga se refirió a que los médicos de atención primaria juegan un papel muy importante en la detección precoz de la disfunción eréctil. «Debemos preguntarles a nuestros pacientes por su salud sexual», apostilló Jurado.