El acceso sur al aeropuerto dará en enero un nuevo salto en las comunicaciones de la capital

Queda pendiente para la próxima legislatura el vial directo desde la segunda ronda hasta la terminal, cuyo proyecto ya está redactado

IGNACIO LILLO ILILLO@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Las obras del acceso sur al aeropuerto están prácticamente finalizadas. ::                             ANTONIO SALAS/
Las obras del acceso sur al aeropuerto están prácticamente finalizadas. :: ANTONIO SALAS

Apenas tres meses después de la apertura de la segunda ronda de circunvalación Oeste de la capital y de la autopista de Las Pedrizas verá la luz una tercera infraestructura viaria de vital importancia, especialmente para el sector turístico de la Costa del Sol. El acceso sur al aeropuerto, que conectará directamente la antigua A-7 (ahora MA-20) desde Guadalmar hasta las terminales, se encuentra en la última fase de construcción y abrirá al público a partir de enero.

La obra civil está solo a falta de los últimos flecos en el complejo nudo situado en el extremo sur (en el entorno de los centros comerciales), según explicaron fuentes cercanas al proyecto. No obstante, también aclararon que aún hay que terminar de solventar aspectos relativos a la compatibilidad con el actual eje ferroviario de Cercanías, así como la estructura que permitirá en el futuro que el AVE llegue directamente hasta el aeródromo.

Durante todo este mes, la constructora, FCC, está ultimando los ramales que permitirán viajar desde ambos sentidos de la MA-20 hacia las terminales, y viceversa. Para ello, ha sido necesario cortar al tráfico la rotonda de entrada a Guadalmar. Los residentes deben acceder durante las obras por el enlace del Parador de Golf.

El vial directo mide 1,94 kilómetros y tiene dos carriles por cada sentido. La obra, promovida por el Ministerio de Fomento y con un coste de 40 millones de euros, permitirá descargar la actual entrada (la única existente, de hecho) desde la carretera MA-21 (Azucarera) y la avenida Comandante García Morato, especialmente durante la temporada alta de verano.

Como estructuras características, además del potente enlace de tipo trompeta sobre la ronda, con cuatro ramales, el grueso de la calzada discurre elevada sobre pilas por el polígono industrial Villa Rosa. Inicialmente discurría en superficie, y la modificación del proyecto motivó el retraso sobre el plazo inicial, que era de 28 meses (que arrancó a mediados de 2007). Con todo, esta obra no se ha visto afectada por las reprogramaciones de Fomento.

Acceso norte

La iniciativa que sí quedó en suspenso por las dificultades financieras derivadas de la crisis económica fue el acceso norte, que deberá acometer el Gobierno que salga de las urnas el 20-N. Este vial, con una longitud de apenas 1,6 kilómetros, permitirá unir la segunda ronda -desde la misma rotonda que va a Alhaurín de la Torre y Churriana, y donde, de hecho, ya está la señalización, aunque tachada- hasta la nueva entrada a la T-3 (que será común al acceso sur).

El proyecto está redactado al menos desde el año 2008, aunque la tramitación administrativa no llegó a concluir, porque ello habría significado tener que llevar a cabo las expropiaciones de las 47 fincas afectadas, según explicaron fuentes de Fomento. En total, será necesario enajenar más de 93.000 metros cuadros en los municipios de Málaga, Alhaurín de la Torre y Cártama. Tendrá dos carriles por cada sentido y el coste estimado es de unos 28 millones de euros.

El mapa de carreteras del área metropolitana de la capital quedará completado con una actuación de la Consejería de Obras Públicas de la Junta, que también ha quedado aparcada por la crisis. Se trata del llamado Vial Metropolitano Distribuidor Oeste, un trazado de 6,1 kilómetros que unirá la segunda ronda con Alhaurín de la Torre y los polígonos industriales, además de dar servicio al futuro acceso norte del aeropuerto y a la autovía del Guadalhorce (A-357). Los trabajos se adjudicaron hace más de dos años, con un presupuesto de 36,8 millones y un plazo de ejecución de 20 meses, pero no han empezado.