Los casos de alzhéimer crecen muy por encima de los recursos

Unas 10.000 personas sufren en Málaga esta demencia, cifra que se duplicará en menos de una década y se triplicará en 2050

ÁNGEL ESCALERAMÁLAGA.
Los ejercicios que hacen los pacientes en los talleres son una terapia útil. :
SUR/
Los ejercicios que hacen los pacientes en los talleres son una terapia útil. : SUR

El alzhéimer destruye irreversiblemente la memoria de quienes lo sufren y desgasta hasta la extenuación a los cuidadores. Es una dura lucha contra un mal que no tiene cura en una batalla que se sabe perdida. A pesar de ello, los familiares no cejan en su empeño. Los casos de esta demencia senil (la más frecuente de las casi setenta clases que existen) crecen muy por encima de los recursos que hay para atender a los pacientes. En la provincia de Málaga, unas 10.000 personas sufren alzhéimer, cifra que se duplicará en 2020 y que se triplicará en 2050. Hoy se celebra el Día Mundial del Alzhéimer, un mal que afecta a más de 800.000 españoles.

Los centros especializados no dan abasto para ofrecer una respuesta a las necesidades de los enfermos. La demanda rebasa con creces la oferta. «Llenaríamos tres edificios más como el nuestro. Las carencias son muy grandes», explicó a este periódico la presidenta de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Málaga, Paloma Ramos. «Esta es una enfermedad machacante para las familias, que lo que quieren es que los pacientes reciban ayuda en unidades donde se les estimule la memoria y realicen ejercicios que les permitan estar mejor», indicó.

Muerte de las neuronas

El alzhéimer se dispara cada vez más sin que haya una correlación entre el número de enfermos y los medios para atenderlos. Este padecimiento neurodegenerativo se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y un deterioro cognitivo, causado por la muerte de las neuronas y una atrofia de diversas zonas del cerebro. Afecta a entre el cinco y el siete por ciento de las personas de más de 65 años, al 25 por ciento de los mayores de 80 y a una de cada dos por encima de los 90 años.

Las unidades de estancia diurna, los talleres ocupacionales y las residencias homologadas escasean, lo que lleva a la desesperación a muchas familias, que se ven abocadas a asumir en solitario la atención de los pacientes, con un elevado coste psicológico, económico (las únicas ayudas proceden de la Ley de Dependencia) y de desgaste físico.

A ese respecto, Paloma Ramos señaló que el tiempo medio que transcurre desde que a una persona se le detecta la demencia hasta que entra en la fase final que desemboca en el fallecimiento se ha duplicado. «Ahora lo habitual es estar catorce o quince años cuidado a los enfermos y, en ocasiones, ese periodo es de hasta veinte años. Es agotador», precisó. Por eso, es importante que los familiares cuenten con el respaldo de asociaciones que llevan a cabo iniciativas que ofrecen un poco de aliento a los cuidadores.

Otro agravante es que esta demencia ya no es solo cosa de ancianos. «Estamos viendo casos de personas con menos de 55 años que tienen la enfermedad», afirmó la presidenta, que se refirió la relevancia de conseguir que el alzhéimer se detecte de forma precoz. Eso es lo ideal, pero la realidad demuestra que hay veces en que la confirmación del diagnóstico tarda casi un año por culpa de los trámites burocráticos y la lentitud de ciertas pruebas necesarias para evaluar la dolencia. «Se pierde un tiempo precioso para que los pacientes puedan ir a una unidad de memoria y tomar los fármacos más adecuados», aseveró Paloma Ramos.

Aunque no hay cura para esta demencia, gracias a la mayor eficacia de los nuevos fármacos, si se diagnostica a tiempo, se lograr retrasar el avance del padecimiento cuatro o cinco años. Los primeros síntomas se manifiestan con cambios de humor y lapsus de memoria. Como esos signos pueden ser provocados por otros motivos, es prioritario que los médicos acierten con el juicio clínico. El lema elegido este año para el Día Mundial del Alzhéimer es: 'Cada diagnóstico, una persona'.

Unidades de demencia

Se estima que el 30 por ciento de los afectados en Andalucía están sin diagnosticar. En ese sentido, la Sociedad Andaluza de Neurología aconseja que el sistema sanitario dote de mayores recursos a las unidades de demencia de los servicios de neurología, con la finalidad de mejorar la detección precoz de los pacientes y aumentar la calidad de la asistencia especializada.

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Málaga cuenta con un centro en el camino de Los Almendrales en el que dispone de una unidad de memoria con cien plazas. El 80 por ciento de las mismas están concertadas con la Junta de Andalucía. Los enfermos van, de lunes a viernes, durante ocho horas. Otro recurso que tienen son unos talleres ocupacionales, con medio centenar de plazas, en los que los pacientes pasan cuatro horas. Estos medios se incrementarán a principios del próximo año cuando la asociación abra una unidad de respiro familiar, dotada con dieciséis plazas, en la que los afectados por la demencia podrán estar cortos periodos de tiempo.

«Los familiares lo que reclaman es que haya más centros especializados. Para ellos es una tranquilidad saber que los enfermos están bien atendidos y que reciben la terapia que necesitan», apostilló Paloma Ramos.