Dalías se prepara para su gran día en torno al Cristo de la Luz

La localidad del Poniente almeriense celebra sus fiestas patronales con una peregrinación y un espectáculo de fuegos artificiales durante la procesión religiosa

FRANCISCO GUTIÉRREZMÁLAGA.
La iglesia de Santa María de Ambrox, restaurada después del incendio de 1993, y la torre del Ayuntamiento, con las laderas de la Sierra de Gádor asomando a la derecha. Un mural recuerda una actividad tradicional, la recogida y envasado de la uva en toneles. ::
                             FOTOS: ANTONIO ZAMORA GÓNGORA/
La iglesia de Santa María de Ambrox, restaurada después del incendio de 1993, y la torre del Ayuntamiento, con las laderas de la Sierra de Gádor asomando a la derecha. Un mural recuerda una actividad tradicional, la recogida y envasado de la uva en toneles. :: FOTOS: ANTONIO ZAMORA GÓNGORA

A medio camino entre el mar y la montaña, entre las cálidas aguas mediterráneas y al pie de la Sierra de Gádor, Dalías se muestra al visitante como un típico pueblo andaluz, de casas blancas, plazas y callejuelas que conservan la tranquilidad que tanto se añora y el encanto de las cosas auténticas. Casas con tapias bajas de las que cuelgan hacia la calle madreselvas, buganvillas, jazmines o galanes de noche, que hacen del paseo por sus calles un deleite para los sentidos.

Esta localidad del Poniente almeriense se encuentra inmersa este fin de semana en su semana grande, con la celebración de las fiestas dedicadas al Cristo de la Luz y que, más que fiestas locales, se hacen extensivas a toda la comarca, por no decir que a gran parte de la provincia almeriense. Porque hay pocas festividades que reúnan a tantas miles de personas como las que ocupan el calendario de septiembre cuando se acerca su tercer fin de semana, día grande en Dalías, atendiendo a la llamada del Cristo de la Luz, una imagen que goza de gran fervor en ésta y en otras localidades cercanas.

Durante este fin de semana se suceden las peregrinaciones desde las localidades vecinas para honrar la imagen del Cristo de la Luz, que ocupa el altar mayor de la iglesia de Santa María de Ambrox, situada en el centro de la localidad. La iglesia data de 1501, aunque fue destruida en la rebelión de los moriscos en la Alpujarra. Fue reconstruida, pero el devastador terremoto de 1804 volvió a resquebrajar sus gruesos muros. La iglesia es de planta de cruz y tenía una cubierta de bóveda de cañón. La desgracia volvió a visitar Dalías hace unos años, en 1993, cuando un importante incendio afectó a la iglesia y a la imagen de su Cristo. Habían terminado las fiestas, pero el calor acumulado por las miles de velas que se colocaban en su interior hizo prender la llama. Un grupo de personas entró en el templo en llamas y logró descolgar la imagen y sacarla a la calle, instantes antes de que se desplomara el techo de la nave.

Gran devoción

La imagen original del Cristo de la Luz fue destruida durante la guerra civil. La que se venera en la actualidad es obra del imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci, que la terminó en 1939. Tras el incendio, la iglesia y la imagen fueron rápidamente restauradas.

Durante el viernes y sábado son muchas las personas que peregrinan hasta Dalías, en cumplimiento de una promesa o para pedir favores al Cristo de la Luz. El día grande de Dalías será el domingo, con la procesión religiosa. El cielo de Dalías se estremece esa tarde con el estallido de miles de cohetes, que no dejan de acompañar ni por un segundo el recorrido de la imagen por las calles del pueblo. Distintas peñas compiten en la espectacularidad de las tracas que queman al paso de la comitiva, al que se suman muchos ciudadanos particulares, convirtiendo el cielo de Dalías en este tercer domingo de septiembre en una sucesión interminable de sonidos y luz.

La historia de Dalías ha estado ligada a la agricultura y, en concreto, a la uva de mesa. Su nombre procede de la palabra árabe 'dalaya', que significa viñedo. Estos montes de Dalías y alrededores fueron testigos del levantamiento morisco durante la denominada guerra de las Alpujarras, que terminó con la expulsión de aquéllos y el despoblamiento de estas tierras.

Independientes

Durante varios siglos formó municipio con Adra y Berja, hasta que Dalías adquiere el título de ciudad en 1920. Posteriormente, en 1982, será declarado municipio independiente, después de que la capitalidad se hubiera trasladado, un año antes, a El Ejido.

Enclavada a los pies de Sierra de Gádor, su ubicación la hace beneficiaria de importantes cursos de agua, como el arroyo de Celín, y prósperos acuíferos, que permitieron a lo largo de la historia mantener una destacada actividad agrícola. También la Sierra de Gádor fue objeto de explotación minera.

De la uva a las hortalizas

Y al cultivo de la uva en parral dedicaron las gentes de Dalías muchos esfuerzos. Desde el puerto de Almería partían toneladas de uva tipo Ohanes camino de las principales capitales europeas. Cuando decayó la exportación esa misma estructura en parral sirvió para protagonizar el 'milagro' económico de Almería, la transformación de miles de hectáreas improductivas en cultivos de hortalizas bajo plástico, hoy día principal fuente de riqueza y de actividad para Dalías y las localidades de la comarca.

Además de la iglesia, en el recorrido por Dalías es obligada la parada en el Casino, una gran construcción de estilo decimonónico, en el que podemos admirar grandes lámparas de bronce, una baranda de estilo modernista y distintos salones. En sus terrazas se celebran estos días de fiestas los bailes de sociedad.

Cerca de Dalías se encuentra Celín, con un arroyo del mismo nombre y un área recreativa donde poder reponer fuerzas. En Celín se encuentra los restos de la torre de Aljízar, de época nazarí (s. XIV). Otro monumento destacado son los Baños de la Reina, único ejemplo completo de baños árabes en la provincia de Almería. Se trata de un edificio de planta rectangular con tres naves, situado al pie de la colina donde se ubica la torre de Aljízar.