Málaga se queda sin metro hasta 2013

La Junta retrasa la puesta en servicio prevista para noviembre y argumenta que generaría pérdidas

JESÚS HINOJOSA JHINOJOSA@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.

Los malagueños que estaban ansiosos por sacar su primer billete de metro el próximo 11 de noviembre, aunque solo fuera para recorrer la carretera de Cádiz hasta la altura de La Isla, en la calle Héroe de Sostoa, o contemplar desde el tramo del suburbano en superficie las facultades del campus de Teatinos, tendrán que esperar 15 meses más para ver su sueño cumplido. La Junta de Andalucía borró ayer de un plumazo la citada fecha que ella misma se había encargado de marcar en rojo en el calendario de esta importante infraestructura para Málaga. ¿El motivo? Un estudio que, según aseguran, no han tenido hasta hace poco y que augura pérdidas de 12 millones de euros para una apertura parcial de la que únicamente harían uso unos dos mil pasajeros al día.

«Habrá quien lo quiera entender y quien no pero, en estos momentos, no estamos para pasear hierros», afirmó ayer el viceconsejero de Obras Públicas, José Salgueiro, que mantuvo un encuentro con varios medios de comunicación antes de la reunión en la que comunicó al Ayuntamiento los nuevos plazos para la puesta en servicio del metro. Según esa planificación, las líneas 1 y 2 funcionarán a partir de febrero de 2013, como adelantó ayer este periódico en su edición digital, SUR.es. Será entonces cuando esté totalmente lista la conexión de ambos recorridos en el intercambiador del Perchel, junto a las estaciones de autobuses y trenes.

La puesta en funcionamiento de las dos líneas en forma de 'U' hasta la estación de Perchel permitiría contar con una demanda de unos 12 millones de pasajeros al año, lo que sí justifica la entrada en funcionamiento del metro. Salgueiro señaló que no hacerlo de este modo generaría unas pérdidas que tendrían que ser cubiertas mediante nueve millones que tendría que aportar la Junta y tres el Ayuntamiento, en virtud del acuerdo suscrito para la construcción y explotación del metro. «Por eso creemos que es la mejor decisión que podemos tomar para preservar los recursos públicos», insistió el viceconsejero que, no obstante, aseguró que desde finales de este año estará listo todo lo necesario para hacer las primeras pruebas con los seis vagones que ya esperan en la localidad jiennense de Linares ser trasladados a Málaga, donde ya se encuentra otro de los 14 con que contarán las líneas 1 y 2.

El director del Metro, Enrique Salvo, informó, por su parte, de que en los últimos meses de este año se estará en condiciones de reponer en superficie toda la zona de obras que actualmente se mantiene en el entorno de la explanada de la Estación, un lugar en el que han aparecido numerosos restos arqueológicos que también dificultan la continuidad de los tajos por el eje de la calle Callejones del Perchel en dirección a la avenida de Andalucía. De ahí que Salvo no supiera precisar la fecha en la que se pondrá en servicio el tramo hasta la estación Guadalmedina. No obstante, es probable que esto pueda suceder a lo largo de 2013.

Obra en la Alameda

Si no surgen nuevas complicaciones, también sería ese año cuando daría comienzo la obra del tramo de las líneas 1 y 2 que todavía no está contratada, el que discurre por la Alameda Principal y el paseo del Parque hasta la Malagueta, con estación en la plaza de la Marina. La realización de este tramo ha estado sumida en la incertidumbre en los últimos meses después de que la propia Junta apuntara que las actuales dificultades económicas le obligaban a aplazarlo por el momento 'sine die'. Sin embargo, los responsables de la consejería confirmaron que se apuesta por su ejecución mediante la concesión a una empresa privada, cuestión que debería quedar cerrada en la primera mita de 2012 para que los trabajos puedan iniciarse a finales del año próximo.

Lo que todavía no está claro es si esa adjudicación se podrá efectuar directamente a la concesionaria que ya acomete las líneas 1 y 2 o si, por el contrario, habrá que convocar un nuevo concurso público para respetar la libre concurrencia. El viceconsejero reconoció que lo mejor sería que quedara en manos de la concesionaria actual, pero aseguró que obrarán siguiendo estrictamente lo que marca la ley, por lo que no descartan tener que convocar para ello un concurso.

No obstante, recalcó que la obra de las líneas 1 y 2 del metro ya no tiene marcha atrás. «El metro de Málaga es prioritario para el Gobierno andaluz. Esta obra es cabecera y nuestro compromiso es firme», declaró, al tiempo que resaltó que todo va al ritmo previsto y que «no habrá problemas de pago» a las constructoras.

Sin embargo, los responsables de la consejería no mostraron un apoyo tan decidido sobre un proyecto que debería ir aparejado a la obra del metro por la Alameda y el paseo del Parque y sobre el que el alcalde, Francisco de la Torre, y la delegada del Gobierno andaluz, Remedios Martel, se mostraron dispuestos a alcanzar un acuerdo en las reuniones que mantuvieron antes del parón vacacional de agosto. Se trata de aprovechar la obra del suburbano por este eje para peatonalizar la plaza de la Marina, de tal forma que los muelles del puerto con uso ciudadano quedarían unidos con la calle Larios, y para limitar el tráfico en la Alameda, de tal manera que su parte central quede convertida en una rambla.

Pese a que se anunció que en la reunión de ayer se abordaría esta cuestión, los directivos de Obras Públicas fueron claros al apuntar que «todavía no toca hablar de la peatonalización de la Alameda», como manifestó Rafael Blanco, director de la Agencia de la Obra Pública.

Blanco dijo que el tramo entre el Guadalmedina y la Malagueta es una obra valorada en más de 110 millones de euros y que «cualquier otro ajuste será objeto de un acuerdo puntual y distinto que todavía no existe», remarcó.

De este modo, queda por el momento en el aire una actuación que supondría la mayor transformación para el Centro de la ciudad tras la peatonalización de la calle Larios y la plaza de la Constitución. Un cambio que, con todo, está previsto por los responsables del metro como ya adelantó este periódico (ver SUR 14/6/2011), ya que consistiría en mantener los desvíos de tráfico previstos para la ejecución de las obras y que dejarían la Alameda Principal con un solo sentido de circulación hacia el oeste, y llevarían el tráfico en dirección este por el eje de la avenida de Manuel Agustín Heredia.

En cualquier caso se trata de un tramo con un plazo de ejecución de unos tres años, por lo que bajarse del metro en una plaza de la Marina totalmente peatonal, desde la que sería posible andar hacia el puerto, la calle Larios o la Alameda, no será posible al menos hasta el 2016.