El 'águila malagueña' de Napoleón

203 años después de la batalla de Bailén retorna a la capital una de las cuatro enseñas del ejército francés derrotado

FÉLIX LORENZO
Un miembro de la asociación Teodoro Reding entrega la réplica del águila a Francisco Toledo.  ::
                             E. NIETO/
Un miembro de la asociación Teodoro Reding entrega la réplica del águila a Francisco Toledo. :: E. NIETO

Eran las doce de la noche del pasado jueves 8 de diciembre cuando, de forma simbólica, el águila imperial, símbolo de una de las legiones francesas de Napoleón derrotadas en la legendaria batalla de Bailén, volvió de nuevo a Málaga 203 años después de hacerlo por primera vez, y ya está con la Virgen de la Victoria, Patrona de Málaga, como ocurriera en 1808. Es una curiosa historia recuperada por la Asociación Histórico Cultural Teodoro Reding, que busca resaltar y mantener viva la figura y el trabajo que realizara este militar de origen suizo que fue la máxima autoridad militar y civil de Málaga entre 1806 y 1808. Teodoro Reding falleció en 1809 en Tarragona como consecuencia de las heridas que recibió en el frente de Cataluña en la guerra contra los invasores franceses.

En la victoria española en la batalla de Bailén fue decisiva la actuación del entonces corregidor y gobernador militar de Málaga, Teodoro Reding. Por primera vez en la historia las tropas de Napoleón Bonaparte sufrían una derrota, y en la referida batalla destacó sobremanera la acción guerrera y la valentía de los voluntarios malagueños y las tropas de guarnición en Málaga. Tras su derrota, entre las enseñas que los generales franceses entregaron al ejército vencedor español destacaban cuatro águilas (mástil de madera para bandera coronado por la figura de un águila de bronce con sus alas desplegadas). Dos de ellas pertenecían a la Guardia de París, una al IV Regimiento suizo al servicio de Napoleón y la última a la I Legión de Reserva.

Al Santuario de la Victoria

La mayoría de los trofeos tomados al enemigo, incluyendo las tres primeras águilas, se depositaron en la Real Capilla de la Catedral de Sevilla por orden del general Francisco Javier Castaños, que ofreció la victoria de Bailén a San Fernando. Sin embargo, el cuarto águila llegaría posteriormente y la Junta de Sevilla decidió enviarla con 'jinetes de honor' a Málaga por la importante parte que tuvo en la campaña, recibiéndola el entonces corregidor regente Justo Martínez de Baños en ausencia de Reding.

Pero sería así por poco tiempo pues, a principios de 1810, las tropas invasoras francesas vuelven a entrar en Andalucía y recupera las enseñas que estaban en Sevilla, mientras que el general Horace Sebastiani entra en Málaga y recupera la cuarta de ellas, que estaba en el Santuario de la Victoria, en el camarín de la Patrona de la ciudad. Todos los referidos símbolos parece que fueron destruidos en la noche del 30 de marzo de 1814 por los propios franceses para evitar su captura por parte del ejército prusiano.

Lo cierto es que el águila imperial de la I Legión de Reserva del Ejército nepoleónico estuvo en Málaga apenas un año y medio, y de nuevo emprendió un largo vuelo que finalizó en la noche del jueves, cuando miembros de la referida asociación Teodoro Reding entregaron una réplica al hermano mayor de la Virgen de la Victoria, Francisco Toledo, al finalizar la procesión en las puertas del Santuario. El 'águila malagueña' de Napoleón de nuevo está a los pies de la Patrona.

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