La nueva pista, a punto para despegar

Esta infraestructura culminará el Plan Málaga, de ampliación del aeródromo, y permitirá hasta 72 aterrizajes y despegues cada hora Terminan las obras del campo de vuelos, que duplicará la capacidad del aeropuerto a partir de enero

IGNACIO LILLOMÁLAGA.
La segunda pista discurre entre el río Guadalhorce y las terminales. ::
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La segunda pista discurre entre el río Guadalhorce y las terminales. :: SUR

Comenzó en verano de 2007, en un momento en que el aeropuerto ofrecía claros síntomas de saturación. Y llegará justo a tiempo para situarse a la cabeza del despegue -nunca mejor dicho- de estas instalaciones, que mes a mes ponen de relieve la recuperación del turismo en la Costa del Sol. Las obras de la segunda pista han concluido, y tras un periodo de pruebas comenzará a operar, previsiblemente en enero de 2012. A partir de ese momento se podrá duplicar el número de operaciones de llegada y salida (de 37 a 72), para movilizar hasta 9.500 viajeros cada hora y hasta 30 millones al año. Además, el de Málaga se convertirá en el quinto aeropuerto de España con más de un campo de vuelos (tras Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca y Gran Canaria).

Tanto Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) como los diputados socialistas Miguel Ángel Heredia y Daniel Pérez coincidieron ayer en ofrecer las características de esta actuación y los beneficios que traerá consigo. Según el calendario previsto, hasta septiembre se realizarán las primeras pruebas de seguridad, mediante vuelos de ensayo para calibrar los sistemas de navegación aérea que se han instalado, y que proporcionan a las aeronaves información para conocer el rumbo; ayuda en la fase de aproximación y en el aterrizaje en condiciones meteorológicas adversas.

Tras el verano y hasta enero de 2012 se desarrollarán pruebas adicionales, para el diseño de unas maniobras de salidas y llegadas por parte del departamento de Espacio Aéreo de Aena. Así, se darán de alta todos los sistemas de ayuda a la navegación aérea y las maniobras, que serán aprobadas por la Comisión Interministerial de Fomento y Defensa (CIDEFO). Una vez verificado el correcto funcionamiento de todos estos sistemas, que garantizan la seguridad de los vuelos, se procederá a la certificación del aeropuerto por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, para obtener el visto bueno tanto de España como de la UE. En ese momento entrará en funcionamiento.

La calle de rodadura tiene 2.750 metros para el aterrizaje y 3.090 sumando la carrera de despegue. Discurre a 14 grados de la ya existente, lo que en el argot aeronáutico se conoce como pistas «quasiparalelas». Estas dimensiones cobran singular importancia desde el momento en que posibilitarán que lleguen y salgan de Málaga los aviones Jumbo, de mayor tamaño, como el Boeing 747, y los Airbus de última generación.

Esta infraestructura es, junto con la terminal T-3 (en servicio desde el año pasado) la más importante del Plan Málaga, presupuestado en casi mil millones de euros y que aglutina todas las iniciativas necesarias para modernizar el aeródromo de la Costa del Sol. De hecho, con su puesta en servicio culmina este ambicioso proyecto de Aena, clave para que pueda seguir creciendo en pasajeros y operaciones durante décadas. Otros hitos importantes son el soterramiento y la construcción de una nueva estación de cercanías, frente a la T-3, la mejora de los accesos y la ampliación de los aparcamientos.