Jordi Hurtado. periodista: «Me conservo así por el chocolate negro»

«Nunca fui un empollón ni de levantar el dedo en clase», confiesa el rostro del programa cultural de La 2 'Saber y ganar'

ARANTZA FURUNDARENA
A diario. «No me siento un extraterrestre por salir en la tele». ::
                             VICENS GIMÉNEZ/
A diario. «No me siento un extraterrestre por salir en la tele». :: VICENS GIMÉNEZ

Televisivamente hablando, este hombre es un fenómeno. El jueves cumplió 54 años y lleva desde los 40 al frente de 'Saber y ganar', ese concurso diario de La 2 que tiene más fans que Shakira. Este barcelonés muy culé está casado con su mánager y es padre de dos hijas veinteañeras. El día de la entrevista sonaban de fondo las sirenas de la Policía que cargaba contra los indignados frente al Parlamento catalán.

- ¿No ganan demasiado los políticos para las pocas preguntas que aciertan?

- Sí. Se blindan unas jubilaciones estupendas cuando los primeros en aplicarse recortes deberían ser ellos. Pero aun así me parece fatal que les bloqueen la entrada al Parlamento.

- ¿Saber y ganar? Hoy en la tele se forran los ignorantes.

- El saber y el ganar suelen ser inversamente proporcionales, es cierto. Sobre todo en algunas privadas donde lo único que interesa es el negocio y cuanto más escándalo mejor.

- Hay tertulianos muy poco leídos haciendo el agosto.

- Nunca me ha preocupado lo que ganan. Es más peligroso el mensaje que envían. Me refiero a esos programas en los que se está haciendo un periodismo sectario.

- ¿Algún ejemplo concreto?

- No quiero nombrarlos por no hacerles publicidad, pero hablo de esas tertulias extremistas y alarmistas en las que se miente mucho. Especialmente, hacia Cataluña. Se la demoniza demasiado.

- ¿Catalanista, quizá?

- Soy un catalán sin militancia alguna. Ni política ni social. Pero pienso que hace falta esa pedagogía. En Cataluña ha nacido un programa como 'Saber y ganar' que se ve en todo el mundo.

- Y con un éxito apabullante.

- Sí. El nuestro es más que un concurso.

- Y el Barça más que un club.

- Yo es que soy culé. En casa lo somos todos.

- ¿Qué jugador duraría más en su concurso?

- No sé, pero Guardiola tiene inquietudes culturales y creo que haría buen papel.

- Catorce años ante las mismas cámaras. ¿Qué siente?

- No tengo mucho ego, la verdad. Nunca me he sentido especial, ni un extraterrestre por salir en la tele.

- En la última película de Woody Allen aparece un 'Tolosa', un personaje que 'to' lo sabe.

- Ah, ja, ja... Sí, pensé ficharlo para el programa. De esa película me encantó la caracterización de Hemingway, al que por cierto dedicaremos un programa el 30 de junio con motivo del cincuenta aniversario de su muerte.

- ¿Se puede ser un 'Tolosa' y no resultar pedante?

- Es difícil. Pero por suerte la mayoría de nuestros concursantes son sencillos.

- ¿Se puede ser normal sabiendo tanto?

- Normalísimo. De hecho, tal como está la actualidad, muchos de los que concursan están sin trabajo.

- ¿Será su programa una alternativa al paro?

- No, pero sí un reflejo de la sociedad. Y ahora como hay tanta gente parada...

- ¿Cuántas semanas habría durado usted en su concurso?

- Je, je... probablemente un día. Los nervios me habrían traicionado en 'El reto'.

- ¿El saber engancha? ¿Se va con la enciclopedia al baño?

- No, no. Desconecto perfectamente del trabajo. Yo me relajo viendo 'Españoles en el mundo'. Me lo paso pipa.

- Le pega haber sido empollón.

- Nunca lo he sido. Fui un estudiante normalucho, del montón. No era de los que levantan el dedo en clase.

- Le han llamado robot. Dijeron que estaba muerto...

- Paso palabra. No vale la pena hablar de eso. Es muy viejo.

- Pero conservarse se conserva inalterable.

- Es gracias al chocolate negro. (Y aquí Jordi pone voz de cubano) 'Tú sabe, el chocolatito negro a mí me vuelve loooco. Me lo llevo a la grabasiooone, se lo doy a lo concursaaante...'.

- Oiga, lo borda. ¿Ha pensado en pasarse al monólogo?

- No. Ahí tienes que aprenderte un texto larguísimo. Y lo mío es pura improvisación.