«Sorpresa y preocupación» en el Picasso de Barcelona ante la crisis abierta en Málaga

El director del museo catalán reivindica 'Viñetas en el frente' como una exposición «intachable» desde el punto de vista científico

ANTONIO JAVIER LÓPEZ AJLOPEZ@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
José Lebrero asistió en la tarde de ayer al ciclo 'Poesía en el Picasso' que reunió a Juan Carlos Mestre y Rafael Ballesteros. ::                             ÁLVARO CABRERA/
José Lebrero asistió en la tarde de ayer al ciclo 'Poesía en el Picasso' que reunió a Juan Carlos Mestre y Rafael Ballesteros. :: ÁLVARO CABRERA

Vladimir Maiakovski los llamó 'el ejército del arte'. El batallón de autores que a mediados del siglo pasado plantó cara con sus obras al avance del totalitarismo. Curioso, porque esas mismas propuestas han abierto ahora, tantos años después, una guerra -al menos una seria crisis- en el seno del Museo Picasso Málaga (MPM), que acoge en una de sus salas las piezas de estos artistas dentro de la exposición 'Viñetas en el frente'.

El montaje, estrenado el lunes, ha originado un tenso enfrentamiento entre la familia Picasso y la Junta de Andalucía, hasta el punto de que el Patronato del MPM debate hoy el despido de José Lebrero como director artístico de la entidad. Una medida exigida ese mismo lunes por parte de Christine Ruiz-Picasso, nuera del artista y mecenas de la pinacoteca, que criticó la «utilización política oportunista» que, en su opinión, se hacía de la obra de Picasso en la citada exposición.

La controversia en torno a 'Viñetas en el frente' se ha recibido con «sorpresa y preocupación» en el Museo Picasso de Barcelona (MPB), de donde procede el montaje y que además produce junto al museo malagueño. El director del Picasso de Barcelona, José Serra, quiso romper una lanza en favor del proyecto, así como de las instituciones y profesionales implicados en el mismo: «Me parece una exposición intachable desde el punto de vista científico, que aporta material inédito y, desde mi más modesto punto de vista, me pareció una gran noticia que (José) Lebrero la incorporara al museo de Málaga».

Y es el cargo de Lebrero lo que está hoy sobre la mesa del Patronato del MPM en una reunión a la que asistirá el consejero de Cultura Paulino Plata. En declaraciones a SUR, Plata reiteró defensa de «la libertad de expresión y creación», al tiempo que añadió: «Confío en que el Museo Picasso Málaga saldrá reforzado de esta situación».

Plata prefirió no concretar el voto de los siete representantes del Gobierno andaluz en la cita de esta mañana. Aun así, se mostró esperanzado en que la Junta de Andalucía y la familia Picasso puedan llegan «al mejor entendimiento por el bien de la institución, que es lo que nos preocupa a todos».

Un consenso roto, al menos en apariencia, con motivo de la exposición 'Viñetas en el frente', que gira alrededor de la carpeta de grabados 'Sueño y mentira de Franco' (1937), una obra «importantísima, aunque históricamente un poco tapada por el 'Guernica'», en palabras de Serra.

La obra en su contexto

El director del MPB reiteró que las gestiones para poner en marcha 'Viñetas en el frente' comenzaron en 2005. Un proyecto que la institución barcelonesa inscribe en uno de los ejes programáticos del museo: «Hemos trabajado muchísimo y muy profesionalmente en una de las líneas del museo, que consiste en la creación de nuevas narrativas en Picasso a partir de generar contextos para el artista y ver qué obras ha conocido y con qué otros lenguajes ha dialogado. Además, todo este trabajo lo hemos realizado con dos profesionales de Málaga».

Y justo esos profesionales, Salvador Haro e Inocente Soto, emitieron ayer un comunicado en el que quisieron salir al paso de la polémica suscitada estos días en torno a 'Viñetas en el frente'. En su escrito, los comisarios de la muestra argumentan: «Gracias a la confianza de los directores de ambos museos y a unos equipos humanos y profesionales excepcionales hemos podido llevar a cabo como comisarios una muestra de cuyo nivel científico y artístico nos sentimos orgullosos».

La afirmación viene precedida por la siguiente reflexión: «Picasso es sin lugar a dudas el artista mundial más admirado y al mismo tiempo posiblemente el más incomprendido. Esta paradoja, que acompañó su larga trayectoria vital, ha logrado acrecentar incluso su fama en la posteridad. La extrañeza es aún mayor cuando nos damos cuenta de que las obras de Picasso, a diferencia de otro tipo de arte y como nos recuerda uno de sus biógrafos, muestran lo que dicen y son en sí mismas comprensibles. Para nosotros, comisarios de la exposición 'Viñetas en el frente', el reto consistía precisamente en hacer un poco más visible a los ojos de los espectadores la universalidad de ese lenguaje artístico y comunicarles un poco de nuestra fascinación y respeto por el artista».

En cuanto a la gestación del proyecto, Haro y Soto aportan: «Nuestra labor en estos años ha consistido en estudiar sistemáticamente cada una de las formas del grabado, su relación con la propia obra del artista y con la de otros que como él estaban realizando un arte en guerra, explicar de una forma veraz el paso de la parodia a la tragedia reflejado en sus imágenes. Tras un estudio de más de cuatrocientas obras relacionadas, conseguimos realizar una primera aproximación que se materializó gracias al Museo Picasso de Barcelona y a tres intensos años de trabajo en una exposición con una selección de unas ciento cincuenta piezas».

En su escrito, titulado 'Solo Picasso', los comisarios recuerdan además que un ejemplar de la carpeta 'Sueño y mentira de Franco' (1937) pertenece a los fondos del MPM, después de la adquisición realizada por la pinacoteca malagueña a los familiares del artista.

Y en referenacia al componente político de la obra, compuesta por dos planchas con nueve escenas cada una, los comisarios acotan: «La historia de los ejemplares nos habla de la solidaridad y del compromiso de un artista con su país, por un lado pagando con su propio dinero una edición de mil ejemplares cuya venta debía servir para paliar los desastres de un conflicto y ayudar a las víctimas y por otra parte legando a la memoria una triste hora de nuestra historia. La obra de Picasso es universal y española al mismo tiempo, y es por sí y lo ha sido a lo largo de toda su vida un ejemplo ético».

Asunto superado

Una línea de argumentación muy similar esgrime el director del Picasso de Barcelona, que ayer quiso destacar el hecho de que 'Viñetas en el frente' se recibió en la ciudad Condal «con mucha naturalidad», ya que, en su opinión, el proyecto no ofrece connotaciones políticas al margen de la obra picassiana.

«Picasso trabajó contra el bando franquista en el 37. Esto deberíamos tenerlo bastante superado en estas alturas. No hemos tenido ninguna crítica en este sentido y hemos trabajado con públicos muy, muy diversos...», glosó José Serra, quien incidió en la «conexión muy importante» que existe entre los dos museos dedicados al artista.

«Un museo tiene que estar al margen de vaivenes externos, tiene que ser profesional y tiene que estar gestionado seriamente», cerró Serra, en alusión a la crisis que hoy se dirime en el seno del museo malagueño.