Las desavenencias en el Museo Picasso ponen en el punto de mira la continuidad del director

El Patronato de la pinacoteca tiene previsto debatir pasado mañana la destitución de José Lebrero al frente del área artística

ANTONIO JAVIER LÓPEZ AJLOPEZ@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.

Pocas veces un título resultó tan ilustrativo y profético. 'Viñetas en el frente'. Así se llama una de las dos exposiciones que el lunes inauguraba el Museo Picasso Málaga (MPM) y ese podría ser también el nombre de la historia que se escribe estos días entre los muros del Palacio de Buenavista. El montaje en torno la obra de Picasso 'Sueño y mentira de Franco' (1937) ha abierto la caja de los truenos en el seno de la institución, hasta colocar en el punto de mira la continuidad del director artístico de la pinacoteca, José Lebrero.

Este periódico pudo confirmar ayer que el Patronato del museo que se reunirá pasado mañana tiene previsto debatir la destitución de Lebrero, que accedió al cargo en octubre de 2009 en sustitución de Bernado Laniado-Romero. Según las fuentes consultadas, la propuesta de despido vendría de parte de Christine Ruiz-Picasso, que el lunes difundió un comunicado en el que consideraba una «utilización política oportunista» por parte del museo la organización de una muestra que relaciona la obra 'Sueño y mentira de Franco' con instrumentos de la propaganda ideológica de mediados del siglo pasado.

SUR intentó recabar ayer las valoraciones de Christine Ruiz-Picasso, si bien la nuera del artista y Patrona Legataria del Patronato del MPM prefirió no realizar más declaraciones y se remitió al documento entregado el la víspera tras la presentación de 'Viñetas en el frente'.

Así las cosas, en el horizonte se plantea un escenario difícil de gestionar. No en vano, la Junta de Andalucía y la familia Picasso se distribuyen a partes iguales el poder en los órganos de decisión del MPM. De este modo, la reunión del Patronato de pasado mañana puede escefinicar un empate entre los siete votos correspondientes al Ejecutivo regional y otros los siete por parte de los patronos nombrados a instancias de los Picasso.

Fuentes del propio Patronato explicaron ayer a SUR que los estatutos de la institución no contemplan una situación de este tipo y aventuraron la posibilidad de que, ante la falta de apoyo expreso por parte del Patronato, fuera incluso el propio Lebrero quien tomara la decisión de abandonar el cargo.

El equilibrio de fuerzas en el Patronato se repite en el resto del organigrama del museo. Hasta ahora unos y otros se han mantenido en el fiel de la balanza, pero ese consenso parece lejano, a raíz del episodio abierto tras la inauguración de 'Viñetas en el frente'. Lo que deja una pregunta: ¿cómo se deciden las exposiciones en el MPM?

Para entender un poco mejor la historia conviene remontarse hasta el nacimiento del museo, allá por 2003. Entonces, la familia y la Junta tenían cada una su propia fundación y ambas se reunían en un Patronato. Los Picasso aportaban las obras y el Gobierno andaluz, el recinto. Ya en la constitución del museo quedó establecido que, en un plazo de cinco años, ambas fundaciones se unirían en una sola.

Una sola fundación

La complejidad del proceso demoró la integración hasta finales de 2009. Nacía la Fundación Museo Picasso Málaga. Legado Paul, Christine y Bernard Ruiz-Picasso y la institución de la calle San Agustín trasladaba a su estructura interna el reparto equitativo de poder entre los Picasso y la Junta.

Y así, los órganos rectores del MPM se dividen en tres niveles. En el primer escalón figuran dos comités asesores. Uno se centra en la programación expositiva y la conservación de las obras de arte, mientras que el otro se dedica al presupuesto de la institución. El comité de programación y conservación está integrado por Bernard Ruiz-Picasso (nieto del artista y mecenas del museo), José Lebrero (director artístico del MPM), un miembro elegido por la familia Picasso y dos representantes de la Junta.

Este comité eleva sus propuestas al Consejo Ejecutivo, responsable en la práctica de la gestión del museo. Aquí, la Junta y la familia Picasso ostentan tres votos cada uno. Bernard Ruiz-Picasso (que además preside el consejo), Juan Gervás y José Luis Yuste están en representación de los descendientes del artista, mientras que Paulino Plata y dos altos cargos de la consejería acuden por parte de la Junta. Además, el secretario del Patronato José María Rodríguez-Ponga y el delegado provincial de Economía de la Junta, Rafael Fuentes, en calidad de tesorero, asisten al Consejo Ejecutivo «con voz pero sin voto».

Y en la cúpula directiva del MPM figura el Patronato de la fundación. En él, los Picasso y el Ejecutivo andaluz cuentan cada uno con siete representantes con derecho a voto. Este órgano constituye a nivel formal el máximo órgano decisorio del museo. Y todo indica que sobre su mesa estará el viernes el despido de Lebrero. Una inesperada viñeta en el frente del Museo Picasso.