El testigo de la intimidad del genio

El MPM desgrana la complicidad entre Picasso y David Douglas Duncan

A. J. L.MÁLAGA.
David Douglas Duncan, siempre con su cámara.:: Carlos Moret/
David Douglas Duncan, siempre con su cámara.:: Carlos Moret

¿Por qué Picasso, sin conocerlo de nada, le abrió las puertas de su casa y le permitió estar allí durante dos décadas? Él se encoge de hombros y responde como si le hubieran preguntado una obviedad: «¡Porque nos caíamos bien!». Esa complicidad convirtió a David Douglas Duncan en testigo privilegiado de la intimidad del artista, al que captó en miles de fotografías que componen un archivo íntimo que ahora se despliega en las salas del Museo Picasso Málaga (MPM).

'Picasso crea. A través de la cámara de David Douglas Duncan' reúne 115 instantáneas de uno de los pilares del fotoperiodismo y las vincula con 77 creaciones de Pablo Ruiz Picasso, cuya gestación aparece en muchas de las imágenes en blanco y negro captadas por Douglas Duncan, que a sus 96 años dio ayer muestras de una vitalidad propia del mejor zagal.

La exposición que podrá visitarse hasta el 25 de septiembre está comisariada por Stephanie Ansari y Tatyana Franck, que ayer coincidieron al agradecer la aportación de Claude Picasso, hijo del artista, a la hora de articular la propuesta. Un montaje que después de su exhibición en Málaga viajará al Museo Picasso de Munster (Alemania) y a La Piscine de Robaix (Francia), lo que ilustra la «vocación del Museo Picasso Málaga por trabajar en el ámbito europeo», en palabras del director artístico del MPM, José Lebrero.

Por su parte, Stephanie Ansari recordó que la exposición combina momentos de la vida cotidiana del artista como imágenes significativas de su proceso de trabajo. Ahí están los negativos positivados a modo de serie, en los que el espectador contempla el nacimiento de obras como 'Cabeza', cuyo primer trazo inmortalizó el fotógrafo tejano.

De este modo, las fotografías ofrecen en el ámbito familiar obras integradas en la colección del MPM como la escultura de chapa recortada 'Mujer' (1961) o 'La Californie. Una ventana' (1955), junto a referencias como la enigmática 'Retrato de Jacqueline en una mecedora con pañuelo negro' (1955) o la escultura 'Mujer encinta' (1950-59), similar a un pequeño tótem en el taller del artista.