Golpe de la Guardia Civil a los robos en casas de campo con 30 detenidos

La Benemérita mantiene un plan específico que ha logrado frenar la oleada de asaltos a viviendas en el Guadalhorce

JUAN CANOMÁLAGA.
Se han reforzado los controles preventivos en puntos estratégicos de las carreteras de la comarca. :: Sur/
Se han reforzado los controles preventivos en puntos estratégicos de las carreteras de la comarca. :: Sur

Los robos se habían duplicado. En dos meses se registró una oleada de denuncias con el mismo sello. Casas de campo y cortijos del interior se convirtieron en el nuevo objetivo de los ladrones. El botín, cualquier objeto de valor que pudieran encontrar dentro.

Los asaltos se concentraron en la comarca del Guadalhorce, por lo que la alarma cundió entre las poblaciones más afectadas. De hecho, mandos de la Guardia Civil y de las policías locales se reunieron con varias asociaciones de vecinos para tranquilizarlos e informarles de que se había activado un plan específico contra estos robos.

Desde entonces, se ha producido un goteo de arrestos que ha permitido contener este fenómeno delincuencial. Ahora, mes y medio después, el balance es de unos treinta detenidos a los que se atribuyen otros tantos robos y hurtos en viviendas, según ha podido saber SUR.

El perfil de los arrestados es variado. Predominan los jóvenes y no existen grandes diferencias en cuanto a su procedencia, ya que hay tanto españoles como extranjeros. Suelen actuar en pequeños grupos de dos a cuatro personas con gran capacidad de movimiento, pero con muy poca preparación de sus acciones. «Se trata de un fenómeno generalizado y anárquico. Un día podían producirse robos en la sierra y, al siguiente, en un municipio del valle», comenta un agente.

Robos «rudimentarios»

Los asaltos, sin embargo, sí tienen denominadores comunes. Se trata de robos «rudimentarios» en los que los ladrones emplean medios bastante burdos para entrar en las viviendas, según las fuentes consultadas. Por lo general, utilizan palanquetas o patas de cabra para destrozar las puertas y acceder a las mismas.

No en vano, en la mayoría de los casos ha sido mayor la cuantía de los destrozos que la del botín. Una vez dentro, se llevan los objetos de valor que encuentran a su paso o los que son susceptibles de ser vendidos al peso como chatarra a cambio de unos cuantos euros.

La Guardia Civil los considera 'robos de subsistencia', ya que los ladrones dan salida el mismo día a los efectos sustraídos en chatarrerías, tiendas de segunda mano o a receptadores que mueven mercancía robada en el mercado negro. «Llegan a vender herramientas caras por solo un euro», comenta un agente.

La primera consecuencia del operativo ha sido el paulatino descenso de las denuncias, que han vuelto a unos parámetros de normalidad, según las fuentes. La segunda ha sido un desplazamiento de la delincuencia hacia zonas muy poco pobladas y, por tanto, menos vigiladas. Es lo que policialmente se conoce como 'teoría del globo': cuando se ejerce presión (vigilancia) sobre una zona, los ladrones (como ocurre con el aire dentro de un globo) se trasladan a lugares menos concurridos. Los robos que en febrero y marzo afectaban a chalés y casas de campo próximos a núcleos urbanos se están produciendo en cortijos cada vez más alejados de los municipios.

Agentes de refuerzo

El plan específico contra los robos en viviendas en el valle del Guadalhorce se puso en marcha a finales de marzo y ha consistido, principalmente, en reforzar la presencia policial en los lugares más afectados. Por ejemplo, se han incrementado los controles en puntos estratégicos de las carreteras para intentar sorprender a estos pequeños grupos en sus desplazamientos.

Para ello, se ha reforzado el número de guardias civiles. La Benemérita ha enviado a la zona a una treintena de agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC), que constituyen una especie de grupo itinerante que actúa donde los índices de delincuencia lo requieren, y que han apoyado a los cuarteles del Guadalhorce en las tareas de vigilancia para frenar esta oleada.