Monólogo sin efecto movilizador

ÓSCAR ROMERO

Dentro del ciclo On Echegaray, que se viene desarrollando en el recinto teatral malagueño, Shangay Lily, conocido transformista que viene desarrollando su actividad escénica en diversos medios de exhibición artística con el calificativo de 'drag queen', ha estrenado en esta ocasión un monólogo en el que refunde temas de anteriores espectáculos suyos y complementa el grito de Stephane Hessel en su libro 'Indignaos'.

En esta ocasión, con un ácido y punzante sentido del humor, realiza un crítico barrido por diferentes instituciones y colectivos sociales a los que denuncia su participación en la desmotivación que acucia a la sociedad de nuestros tiempos, adormecida por un hedonismo que está permitiendo el desmontaje de logros sociales y derechos adquiridos a costa de luchas cruentas contra sistemas políticos y otros pretendidamente morales y amordazantes de libertades.

No escapa estamento ni colectivo, de los más activos de antaño, que ahora dormitan en un limbo contemplativo que ha desmovilizado su antiguo espíritu combativo. 'Burgayses', 'Persegays', 'Milifashion' y otros especímenes como 'Mujeristas adalides del antfeminismo', así como instituciones que se autodenominan guardianas de todas las morales y creencias.

Shangay Lily se muestra como un gran comunicador, aunque en este estreno evidenciara los nervios del evento y su verbo no resultara tan fluido como le es habitual. Una larga ovación premió el final del monólogo y también fueron aplaudidos testimonios como el de la mujerista y, sobre todo, el vibrante alegato militar.