El presidente de la Audiencia critica el ritmo «insostenible» del juicio del 'caso Malaya'

Reclama un nuevo edificio judicial para Marbella que acabe con la imagen de «Justicia del Tercer Mundo» de los actuales juzgados

MONTSE MARTÍN MONTSEMARTIN@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Francisco Arroyo considera que se debería acelerar el juicio. ::                             SUR/
Francisco Arroyo considera que se debería acelerar el juicio. :: SUR

El juicio del 'caso Malaya' pesa como una losa en la Audiencia de Málaga. Su celebración ha requerido un notable esfuerzo con un importante despliegue de medios materiales y sobre todo humanos, que está prolongándose en el tiempo, lo que está provocando que otras necesidades estén desatendidas.

El presidente de la Audiencia Provincial de Málaga, Francisco Arroyo Fiestas, aprovechó ayer la presentación de la memoria de este tribunal, para criticar la duración de la vista oral, cuyo ritmo llegó a calificar de «insostenible desde el punto de vista organizativo».

Arroyo recordó que las previsiones eran que el macrojuicio sobre la trama de corrupción en Marbella que terminara a finales de este año, sin embargo la vista todavía no ha llegado a su ecuador. No obstante se mostró confiado en que se pueda acelerar en los próximos meses, aunque reconoció que su ritmo no depende de él sino que lo marca el tribunal, los abogados y el fiscal. En ese sentido, el presidente de la Audiencia dijo que la única manera de avanzar más rápido es «acelerar los interrogatorios y concentrarse en las pruebas que sean importantes, desechando las que ya son innecesarias, además de una mayor coordinación entre la Fiscalía Anticorrupción y los abogados».

Para que la Sección Primera de la Audiencia pudiera celebrar 'Malaya' fue necesario desplazar magistrados de otras secciones y de la provincia. Arroyo aseguró que esta medida estaba prevista para un plazo «razonable» de un año y «tenemos desatendidas otras necesidades con el fin de que 'Malaya' funcione a pleno rendimiento».

Pese a estas desatenciones que está provocando la envergadura de 'Malaya', Arroyo Fiestas asegura que las medidas «se mantendrán», pero lo deseable sería que el procedimiento «se activara un poco más de lo que está».

Tras recordar que además de 'Malaya', la Audiencia de Málaga ha celebrado en paralelo otros macroprocesos, como el 'caso Minutas', y 'Ballena Blanca', además de estar preparada ya para otros como el del 'caso Troya' (en septiembre) y 'Nilo' (en noviembre), alabó el «esfuerzo realizado por magistrados, secretarios, fiscales y funcionarios» que han intervenido en ellos.

«Muchos no creían que esto pudiera ver la luz y sin embargo el esfuerzo, la ilusión, el optimismo y un alto grado de organización lo han hecho posible», destacó.

Edificios dignos

Francisco Arroyo se refirió ayer a los juzgados de la Costa del Sol, especialmente Marbella, para los que reclamó edificios judiciales «dignos y representativos de las funciones que realizan». Se refirió a la crisis y a que en esta coyuntura económica la industria que «más prospera es la turística», por lo que subrayó la necesidad de «atender en condiciones a los ciudadanos extranjeros que nos visitan». A su juicio, los juzgados de Marbella, a pesar de «la profesionalidad de las personas que trabajan en ellos», no reúnen las condiciones para dar la imagen de un país de la Unión Europea.

«Cuando llega un extranjero que no conoce esos profesionales y ve ese edificio, sinceramente, su nivel de confianza en los tribunales españoles se queda bajo cero», aseguró Arroyo, quien dijo que esta es la impresión que le han traslado los representantes del cuerpo consular de Málaga. «Ellos son los primeros que me han hecho ver cuál es la imagen que tienen la Justicia para los ciudadanos extranjeros. Cuando llegan allí se sienten inseguros y asombrados con un edificio con estanterías desvencijadas, paredes sucias y papeles por los suelos, más propio del Tercer Mundo, que de un país de la Unión Europea».

Para el presidente de la Audiencia es necesario que el Ayuntamiento de Marbella y la Junta de Andalucía abandonen posturas partidistas y «aúnen posturas» para construir una edificación judicial «digna». En ese sentido, destacó el compromiso de la nueva delegada del Gobierno andaluz, Remedios Martel, para poner en marcha un proyecto de edificio judicial.