Grandes tesoros del arte rupestre

La Cueva de la Pileta es un importante testigo de la pintura prehistórica del Mediterráneo con más de tres mil motivos gráficos catalogadosOCIO

BEATRIZ HERRERAMÁLAGA.
La visita a la cueva se realiza con linternas y en grupos de 25 personas. ::
                             SUR/
La visita a la cueva se realiza con linternas y en grupos de 25 personas. :: SUR

Si las previsiones meteorológicas no fallan, este fin de semana la lluvia también se dejará ver en la provincia. Aunque el mal tiempo reduce las alternativas de ocio, no hay porqué quedarse en casa. Una buena opción para no mojarse es refugiarse en una cueva, pero no una gruta cualquiera, sino una de extraordinaria belleza y riqueza prehistórica como la Cueva de la Pileta.

Descubierta por José Bullón en el año 1905, esta famosa cavidad está situada en el municipio malagueño de Benaoján, a 670 metros sobre el nivel del mar. La Cueva de la Pileta, que fue declarada Monumento Nacional en 1924, es uno de los máximos exponentes del arte rupestre andaluz ya que en ella se han catalogado más de tres mil motivos gráficos de más de 20.000 años de antigüedad.

Estos testimonios pictóricos, casi 900 de ellos pertenecientes al Paleolítico, representan tanto animales (especialmente équidos, cápridos, cérvidos, bovinos y peces) como figuras ideomorfas. Entre las pinturas más llamativas destacan la famosa 'Yegua preñada' de color negro y rojo, o 'El gran pez', una figura de un metro y medio de longitud dibujada en uno de los lugares más profundos de la cueva.

La cavidad tiene un recorrido de dos kilómetros en los que se distribuyen diversas galerías con bellas formaciones estalagmíticas, entre ellas una mole de unos diez metros de alto y tres de diámetro conocida popularmente como el 'Árbol de Navidad' y situada en el fondo de la 'Gran Sima' de 72 metros de profundidad.

Otros hallazgos

Asimismo, durante las excavaciones llevadas a cabo en esta gruta de titularidad privada se han hallado útiles de hueso, sílex y piedra pulimentada; restos humanos y animales, y cerámicas correspondientes al pueblo neolítico.

Este gran museo natural tiene un régimen de visitas controlado para minimizar el impacto de los visitantes y contribuir al mantenimiento del patrimonio prehistórico. Las visitas se realizan por orden de llegada y en grupos de un máximo de 25 personas. El acceso a la gruta se realiza en compañía de un guía de la plataforma Amigos de la Cueva de la Pileta a través de escalinatas y con la ayuda de lámparas portátiles para iluminar el camino. Este recorrido no está recomendado para personas con problemas de corazón o movilidad limitada.