El Clínico aplica una novedosa técnica para curar con frío las arritmias

La crioablación, que se utiliza en pacientes que sufren fibrilación auricular, reduce a la mitad el tiempo de la intervención

ÁNGEL ESCALERAMÁLAGA.
Un paciente es atendido en una de las salas de la unidad de arritmias del Clínico Universitario. ::
                             SUR/
Un paciente es atendido en una de las salas de la unidad de arritmias del Clínico Universitario. :: SUR

Los cardiólogos del Hospital Clínico Universitario disponen desde hace un mes de una novedosa técnica que permite tratar con frío a pacientes que sufren una fibrilación auricular (el tipo de arritmia más frecuente). El tratamiento consiste en aislar eléctricamente la desembocadura de las venas pulmonares de la aurícula (cavidad del corazón que recibe sangre de los vasos sanguíneos), explicó a este periódico el jefe de la unidad de arritmias del Clínico, Javier Alzueta. Seguidamente, se introduce nitrógeno líquido, a través de un catéter, a menos 60 grados centígrados y se corrige la arritmia (alteración en el ritmo del corazón).

La crioablación está indicada para un determinado perfil de afectados por la fibrilación auricular; en concreto, para aquellos que sufren crisis paroxísticas (unos días los pacientes se encuentran muy mal y otros, en cambio, su estado es norma) y que no tienen una cardiopatía asociada. El grado de curación de la aplicación de frío para controlar la arritmia depende del tamaño de la aurícula (cuanto más pequeña sea, mejor) y de la edad del enfermo (los más jóvenes logran unos resultados más satisfactorios).

Porcentaje de curación

La técnica, que se realiza en las salas de la unidad de arritmias, consigue mejores resultados en hombres que en mujeres por una cuestión de anatomía. La crioablación obtiene un 75 por ciento de curación de media, que alcanza el 85 por ciento en personas relativamente jóvenes (de 40 a 50 años), dijo el doctor Alzueta, que trabaja en colaboración con el doctor Alberto Barrera.

El Clínico también aplica calor para tratar las arritmias por fibrilación auricular. Es un método que emplea desde hace más de tres años. La ventaja del frío frente al calor (en el caso de pacientes que pueden recibir el tratamiento) es que se reduce el tiempo de la intervención (de cuatro o cinco horas se pasa a dos o tres) y disminuyen las posibles complicaciones. Los enfermos se marchan a su casa tras permanecer ingresados en el hospital 24 horas. El Clínico prevé realizar 350 ablaciones para hacer frente a las arritmias, de las que unas 50 serán con la aplicación del frío.

La fibrilación auricular la padecen unos 20.000 malagueños. Los síntomas son palpitaciones, fatiga, empeoramiento de la insuficiencia cardiaca y aumento del riesgo del ictus. La dolencia afecta a unos 200.000 españoles. El tratamiento de ese padecimiento con crioablación lo llevan a cabo muy pocos hospitales nacionales, entre ellos el Clínico Universitario.