El español es mucho más que el castellano, sostiene Inés Fernández-Ordóñez

La académica más joven de la 'docta casa' realizó un recorrido por las múltiples raíces de la lengua en su discurso de ingreso en la RAE

MIGUEL LORENCIMADRID.
Inés Fernández-Ordóñez. ::                             EFE/
Inés Fernández-Ordóñez. :: EFE

Inés Fernández-Ordóñez ya es académica de pleno derecho. La filóloga, electa desde diciembre de 2008 y de 49 años, pronunció ayer su discurso de ingreso en la Real Academia Española y tomó posesión de la silla P, antes del poeta Ángel González. Sobre 'La lengua de Castilla y la formación del español' versó el discurso de la quinta mujer con asiento entre los 46 de la 'docta casa', la séptima en los tres siglos de historia de la RAE, y ahora la persona más joven en la institución.

Fue un erudito recorrido por las hondas y múltiples raíces del idioma con el que esta gran especialista en dialectología demostró que el origen de nuestra lengua no tiene una única semilla y que, por tanto, «no debe identificarse en exclusiva con el castellano». En contra de la tesis de Ramón Menéndez Pidal, Castilla no atesora el tarro de las esencias que hoy caracterizan a la lengua española, conformada con aportaciones de galaicos, catalanes, astures o navarros.

El español es un crisol de rasgos lingüísticos de dispar procedencia -asturleoneses, navarroaragoneses, gallegoportugueses, catalanes- que confluyeron sobre el centro peninsular, sin que se puedan identificar sólo con la lengua de Castilla. Es la idea central del extenso discurso de esta catedrática especialista en la variación histórica de la gramática, al que contestó el vicedirector José Antonio Pascual.

Según Fernández-Ordóñez, «trasladar a la historia de la lengua la uniformidad propia de la lengua escrita en el siglo XX y extenderla anacrónicamente hacia el pasado no contribuye a la plena comprensión de los hechos históricos». La filóloga añadió que, cuando Alfonso X proclamó escribir en el lenguaje de Castilla o romance castellano, su intención política era evidente. «Desde el punto de vista lingüístico, variedades muy similares a algunas de las utilizadas en Castilla se hablaban entonces en territorios jurisdiccionalmente leoneses, navarros o aragoneses», explicó.