Nerja, la gran pregunta que esconde el Trivial

Los canadienses Chris Haney y Scott Abbott vivieron varios meses en la localidad, donde sólo encontraron un socio para su proyecto Los creadores del mítico juego de mesa gestaron su invento en el municipio

EUGENIO CABEZASNERJA.
Dos empleados del bar nerjeño donde nació el famoso juego, en la mesa en la que se ideó. ::
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Dos empleados del bar nerjeño donde nació el famoso juego, en la mesa en la que se ideó. :: E. CABEZAS

«¿Donde se inventó el Trivial?». «En Nerja». «Respuesta correcta». Aunque suene raro, estas afirmaciones son totalmente ciertas y aunque haya que rebuscar entre las miles de preguntas con que cuentan la infinidad de versiones que a lo largo de los últimos treinta años se han hecho de este mítico juego de mesa -incluyendo sus variantes cibernéticas y de videconsolas-, hay quienes aseguran que esta pregunta está en ese listado interminable.

Y es que según ha descubierto ahora un periodista e investigador inglés afincado en Frigiliana, David Baird, el origen del archiconocido juego de mesa está en la localidad axárquica, donde se alojaron durante varios meses sus dos creadores, los periodistas canadientes Scott Abbott y Chris Haney. A raíz de la muerte de este último, el pasado mes de mayo a los 59 años de edad en su Toronto natal y tras una larga enfermedad, Baird ha profundizado en esta curiosa historia que conecta la localidad del Balcón de Europa con el juego de mesa más famoso de todos los tiempos.

«Vinieron a pasar unas vacaciones a la casa de los padres de Abbott en la urbanización El Capistrano. Allí empezaron a darle vueltas a su invento, y a buscar socios inversores para ponerlo en marcha. Eran dos jóvenes extranjeros, que iban por los bares y chiringuitos del pueblo buscando socios para poner en marcha su proyecto de crear un juego de mesa para toda la familia, con miles de preguntas sobre diversos temas. La mayoría los tomaron por locos y no les hicieron ni caso», explica Baird, que ha publicado ya varios trabajos periodísticos sobre los orígenes nerjeños del Trivial Pursuit.

Pero, por suerte para Abbott y Haney no todo el mundo les respondió así y en el caso de Nerja consiguieron hacerse con un único socio, un sudafricano criado en Canadá y afincado en Nerja desde principios de los años setenta, que les prestó, sin demasiada fe, mil dólares de entonces. Con el tiempo no se arrepintió y hoy día sigue viviendo en Nerja, donde son muchos los que afirman que este vecino es multimillonario.

Sea como fuere, él prefiere guardar un anonimato absoluto y en conversación con este periódico reclamó no aparecer con su nombre ni ofrecer alusión alguna a su vida. Lo único que admitió que se dijera sobre él es que regenta, al igual que hacía ya en 1980 cuando conoció a Haney y Abbott, un bar en la urbanización El Capistrano, donde los padres del primero tenían una casa. El establecimiento sigue prácticamente igual que cuando allí acudían los inventores del juego, y de hecho la mesa y los sillones en los que se sentaban son los mismos, según aseguran varios clientes que acuden con frecuencia al local.

Una decisión acertada

«Podría explotarse turísticamente, pero él no quiere, es un hombre muy prudente y no es amigo de la fama ni de la popularidad. Ha preferido vivir pasando totalmente inadvertido, sin que nadie sepa que es socio de este juego», comenta a SUR uno de los asiduos del establecimiento. En Nerja hay otros muchos empresarios que también conocen esta historia y que aún hoy se lamentan de no haberse decidido a prestar a Haney y Abbott los mil dólares que les pidieron para desarrollar su invento.

«Hoy día podría ser millonario. Imagínate la cantidad de dinero que no ha generado el 'jueguecito' dichoso», comenta Israel Rubio, uno de los emprendedores locales que tuvo la oportunidad de arriesgar su dinero con estos periodistas canadienses a comienzos de los ochenta y no lo hizo «por miedo a perderlo todo y a que no saliera bien la operación», se lamenta.

De hecho, en la localidad nerjeña siguen corriendo también muchos recuerdos de los orígenes del famoso juego de mesa, ya que según dicen los que conocieron a Haney Abbott -que frecuentaron el municipio hasta hace un par de años al menos una vez cada doce meses-, para diseñar la forma de los 'quesitos' se inspiraron en la conocida 'reola' del paseo Balcón de Europa, una plaza circular situada en el extremo más meridional del emblemático mirador sobre el Mediterráneo. «Y después está la pregunta, de dónde se inventó el Trivial, y la respuesta que aparece es Nerja», aseguran.

Fallecido a finales del pasado mes de mayo a los 59 años, sus padres tenían una casa en la urbanización El Capistrano de Nerja, donde se alojaron a comienzos de los años ochenta e idearon el juego que los haría ricos.

Convivió con Chris Haney durante unos meses en Nerja y confió en él para la redacción de las 6.000 preguntas con que contó la primera edición del famoso juego.

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