El Clínico ensaya un novedoso fármaco para frenar la diabetes

El tratamiento consta de ocho sesiones y se probará a partir de octubre en enfermos recién diagnosticados

ALMUDENA NOGUÉSANOGUES@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
El hospital de día para diabéticos del Clínico atiende a cinco mil personas cada año. ::
                             SUR/
El hospital de día para diabéticos del Clínico atiende a cinco mil personas cada año. :: SUR

La diabetes tipo uno es una patología que se desarrolla por el ataque del sistema inmune contra las propias células beta del páncreas, que son las encargadas de producir la insulina. Hasta el momento, los tratamientos se han centrado en reponer dicha insulina, inyectándola. Por suerte, la ciencia avanza y ahora un nuevo fármaco pretende combatir el problema desde dentro aminorando la destrucción de esas células beta. El medicamento, cuyo ensayo se encuentra ya en fase tres (tras ser testado en animales y en algunos humanos) empezará a aplicarse en diabéticos tipo uno de toda España. A partir de octubre, los usuarios del hospital Clínico participarán en este importante pilotaje, cuya meta es mejorar la calidad de vida de los enfermos.

Como explica el responsable del servicio de Endocrinología y Nutrición del Clínico, Francisco Tinahones, el hospital será el único de Andalucía en experimentar con este fármaco -denominado Otelxizumab- cuya función no es otra que moderar la destrucción de las células que generan la insulina. «Lo probaremos en los nuevos diabéticos que no lleven más de tres meses conviviendo con la enfermedad, ya que a partir de ese primer trimestre las células ya están muertas y no hay perspectivas de que la medicación sea eficaz», sentencia.

Los síntomas

La diabetes tipo uno suele aparecer antes de los 20 años y de forma abrupta. Como cuenta el doctor Tinahones, quienes la padecen sienten que necesitan beber mucha agua, van más de lo habitual al baño y tienen mucho apetito. El fármaco que ensayará el Clínico actúa precisamente en esta primera etapa de la enfermedad y su novedad radica en que es el primero que ha llegado a la fase tercera de prueba tras descartarse su toxicidad y sus efectos secundarios.

El tratamiento es intravenosos y se distribuye en ocho sesiones, a razón de una diaria. De surtir efecto, como detalla Francisco Tinahones, los pacientes tendrán una mayor dependencia a la insulina, dado que sus reservas de células betas no se destruirán por completo. «Incluso puede que algunos dejen de necesitar la insulina», indica.

Los expertos calculan que en torno al 10% de la población padece ya este trastorno del metabolismo que afecta a más de 150.000 malagueños. La mayoría de los casos se asocian al sedentarismo, la obesidad y a una mala alimentación. El Clínico realiza seguimientos a 1.500 enfermos con diabetes tipo uno, una variedad en la que debutan alrededor de 70 pacientes cada año solo en el caso de este hospital, que atiende en régimen de día a 5.000 personas con esta alteración.

La preocupación por el aumento de la incidencia de esta patología (una de las principales lacras sanitarias actuales) está obligando a la administración a reforzar los medios y herramientas para ofrecer una asistencia de calidad a los enfermos. El 30% de los pacientes que ingresan hoy en un hospital son diabéticos.