El Clínico aplica una técnica que reduce al mínimo el efecto de la radioterapia

El nuevo acelerador de electrones del hospital permitirá casi doblar el número de pacientes oncológicos atendidos anualmente

ÁNGEL ESCALERA AESCALERA@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
El nuevo acelerador lineal de electrones del Clínico es de los mas sofisticados y modernos. ::
                             SUR/
El nuevo acelerador lineal de electrones del Clínico es de los mas sofisticados y modernos. :: SUR

El Hospital Clínico Universitario dispone de un segundo acelerador lineal de electrones que permitirá casi duplicar el número de pacientes con cáncer que recibirán anualmente un tratamiento con radioterapia. Este nuevo equipamiento permite aplicar la terapia con gran precisión en la zona afectada por el tumor, sin dañar los tejidos sanos que están alrededor, según manifestó a este periódico el director de la unidad clínica de gestión de oncología, José Antonio Medina.

El acelerador ya funciona en turno de tarde, pero aún no ofrece todas las prestaciones que tiene. A partir de septiembre u octubre ampliará la cobertura y empezará desarrollar otras opciones, sobre todo en dos patología oncológicas: los tumores de cabeza y cuello y los de próstata. Para ello, se utilizará la denominada arcoterapia volumétrica (VMAT). La gran ventaja es que permite dar mayor dosis de radiación, pero en muchas menos sesiones, algo que resulta más cómodo para el enfermo. También se utilizará la arcoterapia volumétrica para pacientes con tumores de pulmón no muy grandes. Si ahora esas personas deben ir unos 35 días a radiarse, con la nueva técnica sólo tendrán que hacerlo cuatro o cinco veces, pero serán sesiones más largas de veinte o veinticinco minutos.

Las aplicaciones que presenta el nuevo acelerador lineal del Clínico Universitario favorecen un mayor grado de sofisticación en los tratamientos. Las dos características principales de este equipo son una mayor precisión a la hora de aplicar la radiación y un mayor número de pacientes tratados. Otra ventaja es que está dotado de radioterapia de intensidad modulada (IMRT), método que facilita administrar la radiación en unas zonas de tratamiento con mayor intensidad que en otras.

Ayuda de la imagen

«Estas sofisticadas técnicas -explicó el doctor Medina- no tendrían sentido sin un preciso sistema de verificación del posicionamiento del paciente. Así, nos encontramos con el concepto de radioterapia guiada por la imagen. De ese modo, somos capaces de comprobar la posición del enfermo en tiempo real e incluso adaptar el tratamiento a su ritmo de respiración si fuese preciso.

El año pasado, el servicio de oncología radioterápica vio a 1.500 pacientes nuevos en las consultas, de los que 715 recibieron un tratamiento de radioterapia en el acelerador. Al disponer el Clínico de un segundo equipo, se prevé atender casi al doble de enfermos. Eso supondrá que el hospital será prácticamente autosuficiente en la aplicación de radioterapia, es decir, que apenas tendrá que derivar pacientes a centros privados concertados.

«No existe lista de espera para la radioterapia. Desde que al enfermo se le indica que precisa el tratamiento hasta que empieza a aplicársele, como máximo transcurren quince días», aseguró el director de la unidad clínica de gestión de oncología del Clínico.

El hospital también cuenta con un equipo de braquiterapia. Desde mayo se está atendiendo con él a pacientes con tumores ginecológicos. A final de año esa asistencia se extenderá a personas con cánceres de mama y de próstata. La adquisición del segundo acelerador lineal de electrones y del equipo de braquiterapia supuso una inversión de dos millones y medios de euros.

La braquiterapia se lleva a cabo en un radioquirófano. A los enfermos se les pone un pincho metálico en el tumor o donde estaba este en caso de que se haya extirpado previamente (como pasa con los tumores de mama). Una vez certificado que los pinchos están situados en la zona afectada, se les acopla un manguito conectado a una fuente de radiación. A continuación, se deposita en el tumor, o donde se encontraba antes de ser quitado, la dosis radioterápica. Finalmente, se retiran los pinchos y el paciente se marcha a su domicilio. La braquiterapia permite dar grandes cantidades de radiación en un tiempo reducido.